Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

El mapa gastronómico y cultural de San Telmo acaba de perder a uno de sus locales más fuertemente politizados. Se confirmó el cierre del bar Lo de Néstor, un espacio dedicado a homenajear al ex presidente Néstor Kirchner y a los gobiernos del espacio político que lleva su nombre.
La noticia fue comunicada a través de las redes sociales del establecimiento, manejado por una cooperativa de trabajadores liderada por el sindicalista Leonardo Duva. Sin embargo, detrás del cierre se esconde una compleja trama de deudas, quita de habilitaciones y denuncias por el uso de fondos estatales.
En su posteo de despedida en Instagram, la cooperativa atribuyó el cierre del bar Lo de Néstor al «debilitamiento de su estructura laboral, el endeudamiento» y a lo que calificaron como una «persecución política, mediática, policial y judicial» por parte del actual gobierno nacional.
No obstante, el historial administrativo de la organización cuenta otra parte de la historia. Las acciones en contra del espacio surgieron por irregularidades detectadas por el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes) y el Ministerio de Capital Humano.
El principal foco de conflicto recae sobre Leonardo Duva, dirigente cercano a Alberto Fernández y Juan Grabois, quien fue denunciado penalmente en 2023 por presunta defraudación al Estado.
La caída administrativa que derivó en el cierre del bar Lo de Néstor no es un hecho aislado para esta cooperativa. El grupo ya había enfrentado la clausura de otro restaurante temático: «Un Café con Perón», ubicado en Recoleta.
Ese local, que empleaba a 30 trabajadores, fue cerrado por el Gobierno debido a la falta de habilitaciones y también fue señalado por percibir fondos estatales de manera irregular.
El Ministerio de Capital Humano intervino la cooperativa tras detectar que, a pesar de tener su autorización para funcionar suspendida desde septiembre de 2024 por no responder a requerimientos oficiales, continuaba operando comercialmente de manera clandestina. La vía administrativa se agotó en febrero de 2025 con el retiro definitivo de su personería.
Además, el Instituto Juan Domingo Perón (donde funcionaba el café) fue disuelto en mayo de 2025. El Ejecutivo argumentó que el lugar no presentaba investigaciones históricas que justificaran sus fondos, y anunció que el inmueble —declarado Patrimonio Histórico— se convertirá en una biblioteca pública y un proyecto gastronómico para personas con discapacidad y neurodivergentes.