Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

Polémica: Buenos Aires planea volver a incinerar la basura

Analizan instalar siete plantas en la Capital y en el área metropolitana. El proyecto fue propuesto por la Ceamse; los ambientalistas se oponen.

(CABA) En la ciudad de Buenos Aires los hornos incineradores de basura estuvieron activos hasta la década del 70. La gran contaminación que generaban obligó a cerrarlos. En una vuelta al pasado, el gobierno de la provincia de Buenos Aires y el porteño planean volver a la incineración como forma final de tratamiento de la basura. El mismo programa Basura Cero que promocionó el Jefe de Gobierno de la Ciudad prohíbe esta acción.

La ciudad de Buenos Aires y su área metropolitana generan 15.000 toneladas diarias de basura. El inmenso volumen podría llenar cada tres días una superficie igual al estadio único de La Plata. Las políticas de reciclado de basura, han fallado y el tratamiento de los residuos urbanos se ha convertido en un problema que nadie puede solucionar. La mejor opción que piensan es volver a una práctica que ya se probó que no servía: la incineración.

El proyecto del gobierno, que difunde el diario Infobae, fue propuesto por la Coordinación Ecológica Metropolitana Sociedad del Estado (Ceamse) y plantea “la valorización térmica” de la basura. El mismo planea poner siete hornos en “predios ya impactados u ofrecidos por intendentes en años anteriores, o en lugares en donde funcionan basureros”. Uno de los planteos que ofrece el plan para volverlo sustentable es que sin entrar en muchos detalles se promueve usar la incineración para generar energía. En Europa hay procesos similares, pero se trata de hornos de última generación que reducen las cenizas y la contaminación que genera la incineración. El programa del Ceamse no especifica los hornos que usará.

El proyecto contempla la creación de siete plantas donde funcionarán los hornos, una de ellas en el sur de la Ciudad de Buenos Aires, con respecto a esta área, la Ciudad no tiene ningún predio de tratamiento de disposición final de basura, siendo una de las que más genera. En el año 2005 el gobierno porteño lanzó la Ley Basura Cero, que entre sus metas, estaba reducir el volumen de residuos, algo que no se llegó a cumplir en forma eficiente. El plan del Ceamse chocaría con la propia Ley de Basura Cero que prohíbe en la Ciudad de Buenos Aires la incineración. Si el gobierno sigue adelante con el proyecto del Ceamse, tendrá que modificar esta Ley.

Los ambientalistas se oponen al proyecto, Cecilia Allen de GAIA e integrante de la Coalición Anti Incineración Internacional, expresa que el proyecto del Ceamse: “Implica un cambio de 180 grados en la política de residuos. Acá no hay nada avanzado en compostaje ni en reciclaje; es poner en jaque las políticas de basura que se puedan tener en términos de reciclado y separación en origen e implica no invertir en tecnologías para eso. Esta solución además de ser muy cara requiere mucho volumen de residuos y hay que sostenerlo”. El proyecto además dejaría sin trabajo a por lo menos 200.000 personas que trabajan en todo el país en el reciclado y clasificación de residuos y que basan su trabajo en los conceptos de la economía popular.

Otro de los principales factores por los cuales los ambientalistas se oponen es el costo de cada horno, que rondaría los 600 millones de dólares cada uno. Aunque el problema central es los contaminantes que emanan de esos hornos. El proyecto estaba en carpeta para ser tratado luego de las elecciones, a la espera de los resultados de las mismas. NR

Fuente consultada: El Federal

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