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El barrio de Liniers se encuentra en estado de alerta y movilización. Bajo la consigna «no a la privatización del poli», una asamblea de vecinos inició una campaña para frenar las obras dentro del Polideportivo Santojanni, donde el Gobierno porteño autorizó la construcción de un complejo privado de canchas de pádel sobre un sector histórico del parque público.
La controversia estalló cuando los usuarios habituales detectaron el avance de maquinarias sobre el espacio verde de la esquina de Acassuso y Murguiondo. Lo que inicialmente se pensó que eran mejoras para la colonia de verano, resultó ser un emprendimiento comercial de la empresa Trixma, que obtuvo un permiso de uso por cinco años.
Según documentos oficiales, la Dirección de Concesiones y la Secretaría de Deportes firmaron un convenio que cede 1.650 metros cuadrados del predio público a manos privadas. El objetivo es la explotación comercial de cinco canchas de pádel, vestuarios y oficinas administrativas.
Los números de la polémica:
La indignación vecinal no es solo por la pérdida de metros cuadrados de césped, sino por la violación del espíritu de la donación. El colectivo barrial recordó que Francisco Santojanni cedió estas tierras en 1929 con una condición explícita: si no se usaban para financiar el hospital, debían ser destinadas a un parque público.
«La autorización concedida a un privado contradice el espíritu de uso público del predio y restringe el acceso comunitario», sentenciaron desde la asamblea vecinal.
Para visibilizar el reclamo, se convocó a una nueva protesta para este viernes: una caminata desde Murguiondo y Acassuso hasta Emilio Castro y Leguizamón, donde realizarán un «semaforazo» para exigir que se detengan las obras y se devuelva el espacio al barrio.