Buenos Aires, 18/07/2019, edición Nº 2437
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Sociedad

En la provincia, creció un 46% la cantidad de adultos que se anotaron para terminar la escuela

Son 110.000 más que el año pasado. El 36% de los bonaerenses en edad laboral no terminaron la educación básica.

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(PBA) Muchos dejaron los estudios para empezar a trabajar, otros porque tuvieron que dedicarse a cuidar a sus hijos, a hermanitos o alguna persona mayor de la familia. Cada uno tiene su propio recorrido de vida que los alejó de las aulas, y que ahora buscan revertir en alguna de las tantas escuelas para adultos de todo el país. Pero la noticia es que estas historias de esfuerzos parecen estar más vivas que nunca. En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, creció en el último año un 46% la cantidad de personas que estudian para terminar la escuela. Son 111.943 adultos que volvieron a pisar las aulas.

Las cifras educativas del territorio bonaerense duelen: allí una de cada tres personas económicamente activas (el 36%) tuvo que abandonar los estudios por algún motivo en su infancia o adolescencia. Suman 3.500.000 de bonaerenses, según el censo 2010: 107.000 analfabetos, 1.850.000 sin primaria y 1.380.000 sin secundaria. Ahora, uno de cada 10 de ellos -352.677- retomaron el colegio.

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El crecimiento de la matrícula se debe a varios motivos. Por un lado, ordenamos la oferta educativa y separamos a los chicos que tienen menos de 18 años de los adultos de más de 18. También, hicimos la inscripción online: mucha gente tiene vergüenza de acercarse a decir que no tiene secundaria. Inscribirse online se los hace más fácil. Tuvimos 30 mil inscritos en la Web. Y conectamos las escuelas de adultos con el mundo laboral, ya son 270 las secundarias con oficios”, dice Gabriel Sánchez Zinny, ministro de Educación provincial.

Además de estos motivos, hay que añadir los 51.000 nuevos inscriptos que llegaron desde el programa “Hacemos futuro” del Ministerio de Desarrollo Social nacional, que pone como requisito para su cobro que la persona estudie. Algo así como una AUH de los adultos.

En el último año hubo un rediseño curricular en los planes de estudio para adultos, que pasaron de 3 años y medio a menos de dos. Ahora se puede comenzar a estudiar en cualquier momento del año -no solo en marzo-, y los conocimientos se acreditan en “módulos”. Así se puede retomar la escuela en otro momento o en otro lugar de la Provincia.

“Con los adultos se trabaja distinto, aprovechando los conocimientos que ellos traen desde su experiencia de vida. También cambia la evaluación, se busca no expulsarlo si no alcanza algún objetivo”, explicó a Clarín Pedro Schuma, director de Adultos del Ministerio de Educación.

Esto ayuda a que cada vez más adultos que no habían terminado sus estudios encuentren un mejor trabajo. Está comprobado que cuanto más años de estudios se tiene mejor calidad de trabajo se obtiene. Y más importante es el impacto directo que tiene sobre los hijos de estos adultos. No solo porque es un ejemplo ver a un padre estudiando sino porque evaluaciones como Aprender muestran que cuanto más formación tienen los padres, mejores resultados educativos obtienen sus hijos”, dijo la gobernadora María Eugenia Vidal.

En Aprender 2017, por ejemplo, de los estudiantes del último año de la secundaria cuya madre nunca fue a la escuela el 74% obtuvieron resultados por debajo del nivel básico, de los que tienen madre con secundaria incompleta un 47% tuvo muy bajo rendimiento, y de los que tienen madre con nivel universitario o terciario incompleto, solo el 26%.

Una buena educación también sirve para conseguir un trabajo formal. Un reciente estudio de la Secretario de Políticas Universitarias muestra que los asalariados que cuentan con educación terciaria y universitaria se ubican mayoritariamente en el sector formal del mercado de trabajo, mientras que los que cuentan con menores niveles de calificación tienden a desempeñarse en condiciones de informalidad laboral. Además, entre la población de desocupados, el 44 % tiene calificación baja, el 47 % intermedia, el 5 % terciaria y el 4 % universitaria.

En marzo hubo una polémica en Provincia, cuando el gobierno decidió “reorientar la oferta pedagógica” de los bachilleratos para adultos. Separaron a los menores de 18 años de los adultos mayores de 18, que hasta este año compartían aulas. A los menores se los ubicó en “aulas de aceleración” en secundarias comunes, que son cursos para chicos con sobreedad que tienen por objetivo que recuperen contenidos y vuelvan a insertarse en el año acorde a su edad. Los adultos siguieron en secundarios para adultos, conocidos como CENS.

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Este año se abrieron 535 aulas de aceleración, en donde estudian 10.700 chicos de entre 15 y 17 años. Y se incorporaron 276 nuevos CENS: ahora son 430 con 33.687 alumnos, informa el gobierno. Algunos docentes y gremios denunciaron que en realidad se trató de “un cierre” de cursos y de “un ajuste” en el sistema.

Cuáles son las opciones educativas y cómo anotarse
Las personas que quieran completar sus estudios en Provincia tienen distintas opciones, desde escuela primaria para adultos, secundaria (conocida como “CENS”, por Centros Educativos de Nivel Secundario), plan Fines y educación a distancia siempresencial. También está la opción para personas presas (son 17.911).

La mayoría de los bonaerenses (134.804) opta por el “Plan Fines Trayecto Secundario”, que es para los que adeudan la secundaria completa o años enteros completos.

Para anotarse online hay que entrar al sitio “Adultos 3.0”, dirigirse a la opción “Ventanilla Única Digital”. NR

Fuente consultada: Clarín

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