Buenos Aires, 23/04/2017

Proponen que hospitales y escuelas entreguen toallitas femeninas gratis

Buscan garantizar el acceso de la mujer a esos productos; el proyecto empezará a ser analizado en las próximas semanas.

(CABA) Las mujeres menstrúan un promedio de entre 35 y 40 años e invierten más de 1000 pesos anuales en toallitas femeninas, tampones y copas menstruales. A partir de estos indicadores, la legisladora porteña María Magdalena Tiesso (Frente para la Victoria) presentó un proyecto de ley que busca garantizar la cobertura universal y gratuita de estos productos conocidos como “de gestión menstrual”.

La iniciativa -impulsada junto a las integrantes de Economía Feminista– estipula que los establecimientos “de salud pública, escuelas, comedores, comisarías y paradores para personas en situación de calle dependientes del gobierno de la ciudad” tendrán “la obligación de garantizar la provisión de productos de gestión menstrual en forma anónima y gratuita”. Detalla también que los organismos y las dependencias encargados de la provisión y la distribución tendrán la obligación de brindar asistencia y capacitación a la población destinataria sobre el uso de aquellos y los cuidados higiénicos adecuados al ciclo menstrual.

En este sentido, Tiesso explicó que “hay sectores de la sociedad que pueden adquirir este tipo de productos, pero hay otros más vulnerados que no pueden acceder a ellos, entonces terminan solucionado estos temas con una media, con toallas o con retazos de telas”, y aseguró que “este tipo de elementos no son lo suficientemente aptos, ya que la menstruación necesita tener una absorción determinada para que no quede húmeda la zona y evitar así que se produzcan hongos o irritaciones”.

Entre los fundamentos de la propuesta, la legisladora indicó que “el dinero que gastan las mujeres en la compra de productos de higiene íntima es casi igual al monto de una Asignación Universal por Hijo” y que “las niñas más vulnerables muchas veces carecen de información, de educación sexual y de elementos adecuados para sentirse cómodas y no dejar de hacer actividades físicas o escolares”.

Si el borrador prosperara, Buenos Aires podría sumarse a una tendencia que ya comenzó a instrumentarse en los Estados Unidos y que aquí impulsan en la Legislatura bonaerense varias diputadas, entre ellas Lucía Portos, también del Frente para la Victoria.

La presidenta de la Comisión de Salud de la Legislatura, Victoria Roldán Méndez (Pro), afirmó que es “un proyecto que ayuda y hace a la dignidad de la mujer” y anunció que la iniciativa empezará a ser evaluada en las próximas semanas. Asimismo, anticipó: “El acompañamiento de Pro dependerá del debate, el análisis presupuestario y en términos de políticas de salud y sociales que se sometan a consideración durante este tiempo; en función de todo esto, en conjunto con el análisis que hagamos como bloque, tomaremos la decisión”.

En tanto, María Patricia Vischi, vicepresidenta primera de la Comisión de Políticas de Promoción e Integración Social (Suma+), consideró: “Tenemos que saldar esta deuda que en principio estamos teniendo con las mujeres”. Y destacó: “Es un proyecto interesante porque habla de género y, desde nuestro espacio, vamos a trabajar para ver de qué manera articularlo; esto tiene que llegar al recinto, pero primero tiene que darse el debate en las distintas comisiones”. Se trata de las de Salud, de Mujer y de Presupuesto.

“No podríamos estar en contra de algo que favorece a la mujer, pero también creemos que hay que llegar a la gente con acción y prevención, para que las vecinas puedan proveerse de estos productos y no tenga que ser siempre el Estado el que se los brinde”, concluyó.

En el mismo sentido, la presidenta de la Fundación para Estudio e Investigación de la Mujer, Mabel Bianco, precisó que los cuidados íntimos femeninos -para antes, durante y después de la menstruación- están insertos en el marco de la educación sexual integral y explicó que “si esta política sanitaria no está vinculada a ese tipo de educación, parece más una promoción de venta de productos de gestión menstrual que una campaña de concientización”.

Sin embargo, señaló: “Hoy en día tenemos el problema de que las marcas comerciales que venden pañitos íntimos o tampones siguen siendo quienes van a los colegios y dan las charlas, pero la educación sexual integral no se hace. Lo importante de esta iniciativa es que se busca ayudar a las chicas más carenciadas para que puedan proveerse de estos productos, además de plantear la necesidad de reforzar este tipo de educación”.

Otro de los productos de gestión menstrual a los cuales tienen acceso limitado son los tampones, tanto por su alto costo como por la falta de información al respecto, mientras que los productos denominados “ecológicos” -como las toallas íntimas de tela o la copa menstrual- son métodos que aún no conocen.

La entrega gratuita de toallitas femeninas y otros productos de higiene menstrual también se impulsa en la Legislatura bonaerense. El proyecto pertenece a la diputada Lucía Portos (Frente para la Victoria), que citó como antecedente la entrega de pañales para recién nacidos. “Son productos que tienen un alto costo para las economías familiares”, argumentó la legisladora.

MG

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