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La crisis en el consumo masivo arrojó un nuevo y alarmante indicador. La morosidad en electrodomésticos alcanzó niveles nunca antes vistos, golpeando de lleno la estructura financiera de los principales «pesos pesados» del sector retail en Argentina.
En el último año, la falta de pago en las financiaciones para estas compras más que se duplicó, saltando del 14,8% al 41,2% en promedio. Este escenario se explica por una «tormenta perfecta»: la abrupta contracción del poder adquisitivo de los consumidores y un recalentamiento insostenible en las tasas de interés.
El encarecimiento del costo de los créditos pegó de lleno en el corazón de empresas que llevan décadas en el mercado. Hoy, la morosidad en electrodomésticos (41,2%) supera ampliamente al promedio del crédito no bancario general (22,8%) y al crédito bancario a familias (9,3%).
El impacto varía según la cadena comercial, pero la tendencia es generalizada:
La crisis obligó tanto a los fabricantes locales (como Peabody, que recientemente formalizó una convocatoria de acreedores) como a las cadenas a ajustar sus márgenes al límite.
Se da un fenómeno particular: los precios de estos productos cayeron un 6,6% en promedio en CABA, mientras que la inflación nacional superaba el 30%. Sin embargo, ni siquiera la baja de precios logró sostener el consumo frente a la imposibilidad de acceder a un financiamiento razonable.
El informe sectorial de la consultora Vectorial pone en números la gravedad de la situación. Las ventas en el último trimestre de 2025 cayeron un 18,6% en términos reales respecto al mismo período del año anterior.
El desplome afectó a todos los segmentos sin excepción:
La explosión de la morosidad en electrodomésticos, sumada a la caída en unidades vendidas, deja al sector comercial en una posición de extrema vulnerabilidad de cara a los próximos meses, donde el desafío será recuperar la cadena de pagos sin asfixiar del todo la poca demanda existente.