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Sin ocupar un cargo formal y operando desde las sombras, Daniel Angelici se ha convertido en la figura más influyente del gobierno de Jorge Macri en la Ciudad de Buenos Aires. El empresario del juego, expresidente de Boca Juniors y operador judicial del radicalismo, pasó de ser un aliado externo a ocupar una silla permanente en la mesa chica de decisiones en Uspallata.
El crecimiento de Daniel Angelici en la estructura porteña no es casual. Tras la reconfiguración política post-elecciones, el Jefe de Gobierno decidió empoderar a su histórico socio para garantizar la gobernabilidad. Hoy, el «Tano» maneja los hilos de presupuestos multimillonarios en la Legislatura y el Poder Judicial a través de sus alfiles de confianza.
Uno de los movimientos más audaces de Daniel Angelici fue la colocación de Christian Gribaudo como Secretario Administrativo de la Legislatura porteña. Gribaudo, hombre de su riñón y ex secretario general de Boca, tendrá bajo su firma el manejo de una caja de $204.091 millones prevista para el presupuesto 2026.
Desde este puesto clave, el sector de Daniel Angelici controla las compras, contrataciones y sueldos del parlamento local. A esto se suma la presencia de legisladores que responden directamente a él dentro del bloque oficialista y la UCR, como Francisco Loupias y Aldana Crucitta, garantizando votos vitales para el oficialismo.
Si hay un terreno donde Daniel Angelici se mueve con soltura es en los tribunales. Su influencia en la Justicia de la Ciudad se consolidó con Martín Ocampo como Procurador General. Ocampo, íntimo amigo y compadre de Angelici, no solo defiende los intereses legales de la Ciudad, sino que actúa como nexo político entre el Ejecutivo y la Legislatura.
Además, la caja de la Justicia está bajo la órbita de Genoveva Ferrero, Secretaria de Administración y Presupuesto del Poder Judicial. Ferrero, quien también preside la Fundación de la Familia Policial, responde políticamente a Daniel Angelici, cerrando el círculo de poder sobre los recursos judiciales.
La expansión de Daniel Angelici no se detiene. En el Ejecutivo, su influencia llega al Instituto de Vivienda de la Ciudad (IVC), dirigido por el radical Diego Weck, y a la Secretaría de Justicia con Francisco Quintana.
Ahora, se prepara el terreno para la llegada de Agustina Olivero Majdalani a la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano. Este movimiento le daría a Daniel Angelici injerencia en un área sensible: la que define las excepciones al Código Urbanístico y los grandes proyectos inmobiliarios en Buenos Aires.
En resumen, Daniel Angelici ha logrado construir un «gobierno paralelo» dentro de la gestión de Jorge Macri, donde su aval es necesario para avanzar en cualquier frente político o económico de la Capital.