Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

La Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) decidió ponerle un freno definitivo a una de las infracciones más recurrentes y peligrosas en los accesos a la Ciudad de Buenos Aires. Esta semana, el organismo desplegó una serie de operativos sorpresa en la Autopista Panamericana y la Autopista Buenos Aires – La Plata para sancionar a los conductores que circulan por la banquina.
El uso de este carril de emergencia para adelantarse en el tránsito está expresamente prohibido por el artículo 48 de la Ley Nacional de Tránsito. Quienes sean detectados realizando esta maniobra son detenidos en el momento y reciben severas multas e inhabilitaciones.
Para evitar que los conductores eludan los controles, la ANSV diseñó un dispositivo que articula dos modalidades de vigilancia simultánea:
La efectividad de la medida ya comenzó a notarse. En la autopista Panamericana se registró una drástica reducción de esta conducta desde el inicio del operativo. Por su parte, en la Autopista Buenos Aires – La Plata, la sorpresa de los conductores fue tal que rápidamente comenzaron a grabar a los agentes motorizados, viralizando las imágenes en las redes sociales y generando un fuerte efecto disuasorio.
En paralelo a la caza de «banquineros», los controles nocturnos de la ANSV siguen arrojando resultados alarmantes respecto al consumo de alcohol al volante.
Durante la madrugada, en la Base Operativa Hudson de la Autopista Buenos Aires-La Plata, los agentes detuvieron a un hombre de 42 años que arrojó 2,0 gramos de alcohol por litro de sangre (más del doble del límite legal tolerado en jurisdicciones no adheridas al alcohol cero).
Al verificar sus datos, el personal de tránsito descubrió un historial gravísimo:
Este caso no fue una excepción. Durante esa misma jornada en el peaje Hudson, la ANSV fiscalizó 238 vehículos, labró 26 actas de infracción, detectó 23 casos de alcoholemia positiva y retuvo 20 licencias de conducir, reafirmando la necesidad de mantener estos controles de forma diaria y estricta en el Área Metropolitana.