Adiós a los videoclubes

Los pocos locales que quedan en la Ciudad de Buenos Aires cierran sus puertas y rematan sus películas

(CABA) Los locales de alquiler de videos no eran solamente un comercio, eran una aventura; los clientes se quedaban un promedio de media hora con la ilusión de llevarse a casa una fantasía, con héroes como Luke Skywalker o Bridget Jones.

Este rubro comercial que ahora pasó a desuso fue considerado de interés cultural. Actualmente, el consumo de películas aumentó, pero también lo hicieron los servicios de streaming, los torrents, programas ilegales que comparten archivos, y la piratería que compite con el mercado legal de alquiler (y venta) de películas. En los últimos 10 años no se respetaron los derechos de autor y al tan codiciado rubro de estrenos lo matan en la calle quienes venden títulos ilegales de películas.

Según Javier, dueño del último local de Planet Movie explicó que el comercio de los videoclubes tiene una carga impositiva muy alta, ya que es una de las actividades comerciales más gravadas. Además, deben lidiar con la piratería de los manteros en la calle. “Las familias tenían que ponerse de acuerdo para elegir un título, pero todos se iban a sus casas contentos. Hoy en día compran tres videos a los manteros en la calle y cada uno mira una película distinta”, dijo Javier. “El auge de películas pagas online no es la causa de nuestra decadencia, más bien fue el cachetazo final”. NT