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El Gobierno oficializó el sistema binario que reemplaza a la segmentación. Desde enero, rige el RESEF: o se recibe ayuda focalizada o se abona el 100% del costo. Cuánto hay que ganar para no perder el beneficio.
El nuevo esquema de subsidios 2026 ya es una realidad y golpea directo al bolsillo de la clase media del AMBA. Se terminó la gradualidad de la segmentación en tres niveles (N1, N2 y N3); desde este mes de enero, el Gobierno Nacional activó un sistema de «todo o nada» que obliga a los usuarios a recalcular sus gastos mensuales.
La Secretaría de Energía puso en marcha el Registro de Subsidios Energéticos Focalizados (RESEF), la herramienta que jubila al viejo RASE. Bajo este modelo, la lógica es binaria: los hogares que superen el tope de ingresos estipulado pagarán la tarifa plena de luz y gas, sin excepción.
El filtro del nuevo esquema de subsidios 2026 es estrictamente económico. Para acceder a la bonificación, el grupo familiar debe declarar ingresos mensuales iguales o inferiores a tres Canastas Básicas Totales (CBT) del INDEC.
Quienes excedan ese monto quedan automáticamente fuera del sistema de asistencia y pasarán a abonar el costo real del suministro, que según estimaciones privadas, tendrá una cobertura tarifaria del 72% en electricidad y del 83% en gas hacia finales de año.
Cambios en la factura de Luz: Menos consumo bonificado
La letra chica del plan oficial incluye un recorte en los volúmenes de energía que se pueden consumir con descuento. El bloque subsidiado ya no es fijo:
Usuarios de bajos ingresos: Sufren una reducción del 32% en el cupo de energía subsidiada.
El excedente de esos topes se factura a precio de mercado. Además, aunque se mantiene un descuento del 50% sobre el precio estacional para los beneficiarios, la bonificación extra del 25% (transitoria) desaparecerá definitivamente en diciembre.
El nuevo esquema de subsidios plantea un horizonte aún más duro para el gas natural. Si bien en 2026 se mantienen los bloques de consumo base, la hoja de ruta marca un cambio radical para el próximo año:
Desde 2027, los subsidios al gas solo estarán vigentes entre mayo y septiembre.
Un dato clave para el Conurbano: por primera vez, se incorporan las garrafas de GLP al régimen de subsidios, un reconocimiento a los sectores desconectados de la red de gas natural.
El objetivo de fondo de eliminar la segmentación es fiscal. El Gobierno proyecta un desplome del gasto público en energía: los subsidios a la electricidad caerán un 15% y los del gas un 44%. Con un superávit energético previo de casi 7.000 millones de dólares, la administración busca que las tarifas cubran la mayor parte del costo real, dejando al Estado solo como un asistente de última instancia para los sectores más vulnerables.