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El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llevó adelante un nuevo acto institucional para destacar el mérito, la conducta intachable y el compromiso académico de los próximos agentes que custodiarán las calles porteñas. Durante la jornada, se reconoció a casi medio centenar de cadetes de la Policía de la Ciudad pertenecientes a la decimoquinta camada de formación, marcando un paso fundamental antes de su incorporación activa a las fuerzas.
La ceremonia incluyó el tradicional traspaso de abanderados y la designación de nuevos dragoneantes. El reconocimiento máximo fue otorgado a Camila Maltagliatti, quien recibió su diploma directamente de las manos del Jefe de Gobierno y de su propio padre. Junto a ella, también fueron galardonados por su excelente promedio otros cuatro jóvenes sobresalientes: Julia Ayelén Bailatte, Mia Belén Gómez, Rodrigo Gabriel Zemel y Ruth Noemí Benítez.
Al momento de brindar su discurso, el alcalde porteño fue tajante respecto a las políticas de seguridad que impulsa su administración. Sin medias tintas, advirtió que no habrá espacio para el caos ni el vale todo, remarcando que aquellos individuos que busquen alterar la convivencia pacífica o infringir la ley eligieron el lugar equivocado para hacerlo.
Además, el mandatario local dejó en claro que no ofrecerán disculpas por perseguir a los delincuentes y garantizar la tranquilidad de los vecinos. En un mensaje con fuerte tono político, enfatizó que la jurisdicción a su cargo actuará como una barrera infranqueable frente a los niveles de inseguridad que, según su visión, se registran del otro lado de la avenida General Paz.
El encuentro, que contó con la presencia de altos funcionarios como el ministro de Seguridad Horacio Giménez y las máximas autoridades policiales, sirvió también como balance del accionar preventivo. Según las cifras oficiales expuestas, la fuerza metropolitana ya superó la barrera de los 28.000 efectivos en actividad, sumando más de cinco mil nuevos oficiales en un lapso de apenas treinta meses. Todos ellos son formados a lo largo de dos años en el moderno predio de diez hectáreas que el ISSP posee en el barrio de Villa Soldati.
Las autoridades resaltaron que la recuperación del espacio público y la defensa estricta de la propiedad privada han logrado reducir los robos y homicidios a pisos históricos. Estos resultados son producto de un diagrama de seguridad intensivo que incluye: