Newsletter Subscribe
Enter your email address below and subscribe to our newsletter
Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Se duplicaron en un año. Pasaron de 12 en 2016 a 25 en lo que va 2017.
(CABA) Las ferias de barrio estuvieron a punto de extinguirse junto con el changuito y la bolsa para las compras pero, empujadas en parte por los precios para presupuestos ajustados y otro poco por la moda de las cosas viejas, reflotaron y en apenas un año se duplicaron, pasando de 12 en 2016 a 25 en lo que va 2017, según los datos del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño.
Las Ferias Itinerantes de Abastecimiento Barrial (FIAB) funcionan de martes a sábado de 8:00 a 14:00 aunque algunas agregan el domingo, y el gobierno porteño está encargado de controlar la calidad de lo que allí se vende, revisar las libretas sanitarias y asegurar que los comerciantes lleven la vestimenta adecuada.

Pero el principal objetivo de las ferias, que recorren 23 barrios, desde el Bajo Flores y Mataderos hasta Recoleta y Puerto Madero, es garantizar precios bajos a la vuelta de la esquina.
Las primeras asomaron a mediados de los 90, resurgieron con la crisis de 2001 hasta que lograron convertirse en parte del paisaje urbano, con la venta de frutas, verduras, pan y carne, pero también productos de dietética, aptos para celiácos, de limpieza y hasta alimentos para mascotas.

La feria 23, que funciona los viernes en pleno microcentro, en Bartolomé Mitre y Reconquista, y sábado de por medio alterna en Parque Rivadavia y Plaza Sobral, en Palermo, es la única que vende sólo productos del Movimiento Argentino de Productores Orgánicos y todo lo que se ofrece está certificado.
MG
FUENTE CONSULTADA: TÉLAM