Buenos Aires, 23/10/2017, edición Nº 1804

Eudeba reedita la colección infantil Los cuentos del Chiribitil

En homenajea al Centro Editor de América Latina (CEAL) Eudeba relanza una re edición de la colección original que apareció en 1977 y se distribuía en kioscos a un precio accesible. (CABA) Los cuentos del Chiribitil posibilitaron que muchísimos autores e ilustradores noveles pudieran desarrollarse en el género de la literatura infantil y juvenil con absoluta libertad y audacia. Luego de 37 años, Eudeba les rinde este homenaje a los...

En homenajea al Centro Editor de América Latina (CEAL) Eudeba relanza una re edición de la colección original que apareció en 1977 y se distribuía en kioscos a un precio accesible.

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(CABA) Los cuentos del Chiribitil posibilitaron que muchísimos autores e ilustradores noveles pudieran desarrollarse en el género de la literatura infantil y juvenil con absoluta libertad y audacia. Luego de 37 años, Eudeba les rinde este homenaje a los 50 títulos de la colección, a sus dos directoras –Delia Pigretti y Graciela Montes–, a Oscar “el negro” Díaz, a los 31 autores, a los 23 ilustradores y al valor que el Centro Editor de América Latina (CEAL) tuvo, a partir del año 1977, al inagurar este género que resulta disfrutable y apasionante para niños y grandes.Los cuentos delChiribitil enriquecen el lenguaje de los pequeños, dan nuevos cauces a sus fantasías y estimulan sus sentimientos de amor y solidaridad. Este texto puede leerse en la colección reeditada por Eudeba en homenaje al Centro Editor de América Latina. Quien impulsó este proyecto de reedición es Violeta Canggianelli que, siendo abogada, hace dos años comenzó a trabajar en Eudeba como editora. “A partir del nacimiento de mi hija –explica– me reencontré con esta colección que era mía. Me di cuenta entonces de la vigencia que tenía porque Los cuentos del Chiribitil tienen un lenguaje poético que queda abierto a muchas interpretaciones, un trabajo de igual a igual entre autor e ilustrador, la posibilidad para ser disfrutados tanto por los chicos como por los grandes. Cuando mi hija tenía dos años, armé un grupo en Facebook de fanáticos de estos cuentos. Se sumaron docentes, padres, gente especializada en literatura, autores infantiles. Los familiares de los autores del Chiribitil comenzaron a contactarse conmigo. Cuando entré a Eudeba, les comenté al presidente de la editorial, Gonzalo Álvarez, y al gerente general, Luis Quevedo, mi idea de hacerle un homenaje al Centro Editor reeditando esta colección y mencionando la forma que tenían de trabajar los autores e ilustradores del Centro. La idea, además, era que la nueva edición fuera idéntica a la original.

–¿Son casi reproducciones facsimilares?

–Sí, sólo tienen una pequeña variación que es que en la retiración de la tapa hay un pequeño texto que escribí sobre el homenaje al Centro Editor y la forma que tenían de trabajar.

–¿Cuál era esa forma?

–Durante estos dos años me dediqué a entrevistar a todos los autores e ilustradores que pude encontrar y, cuando esto no era posible entrevisté a sus familiares para ver cómo era trabajar en el Centro Editor. Y era trabajar con mucha libertad, con mucha audacia. Tenían un gran estímulo que era Oscar “el negro” Díaz que era quien coordinaba a todos los artistas ilustradores que estaban trabajando allí.

–¿Cómo surgió la idea de esta colección en el Centro Editor?

–De un concurso de cuentos. Todos los autores eran muy jóvenes. Había un bibliorato con los cuentos y tanto Graciela Montes que era la directora como Delia Pigretti y “el negro” Díaz convocaban a artistas plásticos y les decían “elegí de estos cuentos el que más te guste, ilustralo y traelo”. Autores e ilustradores no se conocían. Muchas veces el autor se encontraba con las ilustraciones cuando ya estaban editadas y se sorprendía con la forma en que el artista había ilustrado su cuento, porque era una interpretación nueva. No había una actitud rígida. Los ilustradores podían utilizar la técnica que quisieran e ilustrar distintos cuentos de manera diferente.

–¿Cuáles son las características distintivas de estos cuentos?

–Su ideología. Por ejemplo, el valor que le dan a la amistad. Las historias son sencillas y suceden en lugares comunes como, por ejemplo, el patio de una escuela, en una casa, en un jardín. Son cuentos muy urbanos, muy argentinos. No hay historias de princesas ni de reyes y reinas. Son historias muy simples contadas de un modo muy poético y cuyos desenlaces muchas veces son sorpresivos.

–¿Podrías dar un ejemplo?

–Los zapatos voladores, por ejemplo, es la historia de un cartero al que le duelen los pies de tanto caminar para repartir cartas, lo que le parece una injusticia. Un día, cansado, revolea por el aire un zapato y el pueblo no se explica qué es ese zapato volador. Cuando se sabe, el pueblo decide reunirse y hablar con el gobernador para ver qué hacer. Finalmente, hacen una colecta entre todos y le compran una bicicleta al cartero. La historia es un ejemplo de participación popular.

–¿La palabra Chiribitil significa algo o es un nombre de fantasía?

–Significa varias cosas. Un chiribitil es un lugar al que uno puede ir a esconderse para leer cuentos y un lugar al que se puede ir para generar algo secreto. En el diccionario de la Real Academia Española aparece como sinónimo de desván, de escondrijo.

–¿Cuántos números salieron?

–Salieron 50 y nosotros hasta el momento hemos publicados diez.

–¿Cuándo apareció la edición original?

–En el año 1977. Se distribuía masivamente cada semana a través de los kioscos de diarios y revistas. Eran, además, muy económicos, tenían el precio de una revista. Nosotros elegimos los diez más significativos para ver qué aceptación tenían. Nuestra idea es editar la mayor cantidad de volúmenes que se pueda. También nosotros los pusimos a un precio muy accesible. Cada uno sale $ 45. Hace unas pocas semanas que están en la calle y han tenido hasta el momento mucha aceptación.

–¿Los distribuyen en kioscos?

–No, los distribuimos en nuestros locales de la UBA, en nuestras dos librerías centrales, en la librería La Nube y vamos a llevar los libros también a la mayor cantidad de librerías comerciales que podamos. Está en nuestros planes editar más números porque la recepción es muy buena. Cuando la gente viene aquí a comprar la colección (se refiere a la librería central ubicada al 1700 de Rivadavia) pido que me avisen. Entonces les pregunto cómo conocieron la colección. Por lo general es gente que la conoció en su infancia o en su juventud y a la que le gustaría leerles esos libros a sus hijos o nietos. A lo mejor leyó o escuchó una nota sobre la reedición en algún medio y viene a buscarla porque ya la conocía. Es increíble cómo se va de feliz con los libros.
–Es curioso que la edición original apareciera durante la dictadura.
–Sí, muchos de los autores tuvieron que exiliarse. Es increíble que en ese momento estos autores trabajaran con tanta audacia. «

La presentación

La presentación de la colección Los cuentos del Chiribitil se realizará hoy a las 17 en la Biblioteca Hamlet Lima Quintana del Espacio Cultural Nuestros HijosECuNHi (Av. Del Libertador 8151, Ex ESMA), en el marco del ciclo de reportajes públicos “Preguntále a la LIJ“, un espacio de encuentro con escritores, ilustradores, editores, narradores, docentes, músicos, compositores, dramaturgos, titiriteros y actores vinculados a la literatura infantil y juvenil.

Organizado en conjunto con el Ministerio de Educación de la Nación, el ciclo contó con la participación del autor mexicano Ricardo Chávez Castañeda y continuará el jueves 28 de agosto a las 17 con una entrevista pública a María Fernanda Masqueira, responsable del área de libros para niños y jóvenes de la editorial Alfaguara, quien presentará su primera novela infantil, Rompecabezas.

fuente: Tiempo Argentino

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