Buenos Aires, 23/07/2017

Crecen aceleradamente los plazos fijos “verdes” y caen los depósitos en pesos

Los analistas interpretan que entre los ahorristas desapareció el temor a la confiscación, pero no la vocción dolarizadora

(CABA) Los movimientos que ocurren en el sistema financiero suelen reflejar, con gran rapidez, los cambios políticos y económicos.

Además, son un termómetro del nivel de confianza de los ahorristas. En definitiva, nadie deja un depósito a plazo si desconfía del Gobierno o si cree que la mayor rentabilidad está afuera de los bancos.
Precisamente esto pasó a partir de 2011: tras la imposición del cepo cambiario, los particulares y las empresas comenzaron a sacar sus colocaciones en dólares de las entidades.

Desde aquel momento, la fuga fue imparable: de los u$s15.000 millones que había en plazos fijos (octubre de 2011) se pasó a apenas u$s6.500 millones (fines del año pasado).
Ahora han surgido nuevamente señales positivas. Y este mejor clima, que se refleja en varios indicadores, también queda en evidencia por la tendencia ascendente de los “depósitos verdes”.

Este movimiento viene observándose desde la asunción del Gobierno en diciembre y se ha ido acelerarando en este último tiempo.
Tal es así que el crecimiento de las colocaciones totales en dólares (plazos fijos más cuentas a la vista) superó en términos porcentuales a las correspondientes en pesos.
De acuerdo con los datos del Banco Central, durante el primer trimestre de 2016:

– El stock de depósitos en moneda estadounidense se expandió 10,6% (u$s1.136 millones.

– En cambio, en moneda local se elevaron apenas un 2,5% ($22.672 millones)

La consultora del prestigioso economista Nicolás Dujovne calculó que esta última cifra equivale a un descenso del 8,5% en términos reales, que por cierto contrasta con la expansión real del 3% del primer trimestre del año pasado.
“La baja de los depósitos estuvo explicada principalmente por los transaccionales que -si bien estacionalmente suelen exhibir caídas en términos reales durante los primeros trimestres- este año lo hicieron en una magnitud considerable, incrementándose un 5% nominal y reduciéndose un 15% real”, afirma.
A los plazos fijos en pesos también les fue mal: durante el primer trimestre cayeron 2% en términos reales (+10% nominal) versus un crecimiento del 8% real (14% nominal) del mismo período de 2015.
La mejora hay que buscarla por el lado de los depósitos dolarizados. Los ahorros del sector privado en esta moneda son 25% superiores a los de hace un año. NT

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