Buenos Aires, 21/08/2017, edición Nº 2080

Arlt en el Museo del Libro y de la Lengua

“Arlt en dos”, la exibición ludica-interactiva sobre el escritor se exhibe en el Museo del Libro y de la Lengua, avenida Las Heras 2555, con entrada libre y gratuita, de martes a domingos de 14 a 19 (Ciudad de Buenos Aires) El Museo del Libro y de la Lengua organiza un recorrido narrativo por las novelas Los siete locos yLos lanzallamas y por la figura de su autor. Es una doble muestra lúdica-interactiva que...

“Arlt en dos”, la exibición ludica-interactiva sobre el escritor se exhibe en el Museo del Libro y de la Lengua, avenida Las Heras 2555, con entrada libre y gratuita, de martes a domingos de 14 a 19

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(Ciudad de Buenos Aires) El Museo del Libro y de la Lengua organiza un recorrido narrativo por las novelas Los siete locos yLos lanzallamas y por la figura de su autor. Es una doble muestra lúdica-interactiva que invita a explorar a uno de los escritores más disruptivos de la literatura argentina.

“En Arlt —adelantó a Télam la directora del Museo, María Pía López— hay un uso muy particular del idioma. Para él la lengua no es de los lingüistas ni de los gramáticos es propiedad de un pueblo que la transforma. Arlt es la figura del escritor plebeyo y democratizante respecto de la cultura”.

Desplegada por el subsuelo, la planta baja y el segundo piso de edificio anexo a la Biblioteca Nacional, la exposición, de doble carácter, uno dedicado a las dos novelas claves de la literatura argentina y otra a la trayectoria del escritor, propone un acercamiento a Roberto Arlt desde sus particulares personajes, que indirectamente desprenden guiños sobre su creador.

La primera cara de la muestra, “Locópolis” se sumerge de lleno en el mundo de Los siete locos(1929) y su continuación, Los lanzallamas(1930), dos novelas que pueden ser leídas como comedias o tragedias, como relatos de aventuras, desdichas y conspiraciones. Todo depende de quién lo mire.

A partir de esa idea de la perspectiva del observador, la exposición propone recorrer la narrativa arltiana desde la lógica de sus personajes, Remo Augusto Erdosain y el Astrólogo, la primera más vinculada a la humillación y la angustia, mientras que la segunda refiere a la conspiración, la mezcla ideológica.

Así, a través de los personajes (“desesperados, locos, inmorales oportunistas”), el espectador —incluso el que no leyó a Arlt— podrá reconocer las escenas literarias con interacciones ocurrentes, proyecciones, lecturas y propuestas lúdicas como el juego de la oca que tiene como protagonista a Erdosain.

Este constante diálogo con personajes, escenas y fragmentos, urge  “al visitante a leer la novela, como un espacio divertido donde sí pasan cosas. Nos alejamos del libro como objeto y del mero análisis literario, tratamos de convertir en lectores a personas que no llegan con el texto leído. De ahí la idea de tomar como eje a estas novelas centrales de la cultura argentina”, explica.

En “Cross a la mandíbula”, la segunda parte de la muestra, se recupera el multifacetismo literario de Arlt (autor de cuentos, obras de teatros, crónicas); su rol como escritor y se exhiben primeras ediciones de sus obras así como sus aguafuertes en los diarios de la época, donde retrata a sus contemporáneos y refleja su compromiso político.

“Arlt no actuó desconociendo el poder de la palabra, él fue consciente de eso”, desliza la directora sobre este escritor  irónico y filoso, hijo de inmigrantes lituanos nacido con el nombre de Roberto Godofredo Cristophersen un 26 de abril de 1900.

La tradición arltiana está atravesada, estima López, por “el uso particular del lenguaje, que no resistiría ningún corrector de estilo: inventa palabras, las desvía, construye verbos a partir de sustantivos, todas invenciones interesantes como procedimientos lingüísticos y las hace con una osadía increíble. Es una filigrana que ocupa hoy un lugar central en la literatura contemporánea y en la cultura argentina”.

Y de ahí, el paralelismo con su personaje más íntimo, él mismo. “Arlt era un hombre torturado, angustiado y también con una capacidad inventiva muy grande, siempre estaba planeando algo. Todo el tiempo está inventando formas alternativas para su propia vida con mucha voluntad”.
Al igual que él, su contemporáneo Horacio Quiroga, cuenta López, es “de los primeros escritores profesionales en la Argentina, que viven estrictamente de escribir, y los dos están buscando algo que los salvé de la escritura como yugo, se la pasan tratando de inventar negocios cuando lo que saben es escribir y lo hacen muy bien”.

Roberto Arlt, “escritor condenado” que busca en la invención y el negocio (como cuando en 1942 patentó unas medias cuyo punto no se corría en la malla, con poco éxito) un golpe de suerte, “está fastidiado, no quiere escribir más. Tiene necesidad de inventar algo para zafar del dinero”, similar a su personaje Erdosain, cuya imaginación desbordante lo lleva a inventar la tintorería para perros y el más central, la rosa de cobre.

Acerca de las matices autobiográficas, López advierte “es problemático” porque, explica “era muy consciente de que todo texto autobiográfico es parte de una ficción, entonces los pocos de este tipo son muy mentirosos. Si uno compara la autobiografía ficcional del propio Arlt (sobre todo en las aguafuertes) y la de sus personajes se parecen, pero él está construyendo las dos cosas”

En el segundo piso de la muestra, con un tinte más bibliográfico (vitrinas exhiben ediciones de novelas, cuentos, aguafuertes), el espectador podrá llevarse un Arlt sellado de una minerva de pedal, un instrumento de impresión que aparece en Los Sietes Locos.

Desde el año pasado, que se cumplieron 70 años de su muerte, los derechos de autor de Roberto Arlt son de dominio público. Para celebrarlo, el Museo del Libro y de la Lengua editará una reproducción de la primera edición de Los siete locos, publicada originalmente en 1929.

 

|Fuente: Télam

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