Buenos Aires, 01/05/2017

¿Qué es el sexfullness?

Te contamos de que se trata esta nueva forma de conectarte con la pareja y con el propio cuerpo de una manera más consciente

[sociallocker id=128997] (CABA) La cultura actual es la del “touch and go”. Todo es rápido y fugaz. No hay tiempo para ahondar en el placer de los sentidos y aprender a descifrar los misterios del cuerpo. En medio de esta vorágine, surge la tendencia que mezcla el sexo con el mindfullness y propone una nueva manera de intimidad.

Se trata de estar plenamente consciente del aquí y ahora, dejándose llevar por la sabiduría de la intuición y evitando la mente que pone trabas intelectuales y, muchas veces, impide el verdadero disfrute. “La práctica de mindfullness consiste en entrenar nuestra atención, trayéndola constantemente al momento presente. Sin hacer juicios”, dice la licenciada Solange García Bardot.

Para practicar el sexfullness no hace falta hacer piruetas extravagantes en la cama ni aprenderse los trucos del kamasutra. Alcanza simplemente con centrar la atención en el cuerpo propio y el de nuestro amante, dejando el resto del mundo y las preocupaciones a un lado. “La práctica de la conciencia plena nos abre la posibilidad de equilibrar la balanza y entrenar una mente más calma, curiosa, abierta, flexible, que permite que las cosas sean, se procesen, sin intentar controlar nada”, explica la licenciada. “El ejercicio requiere que paremos y observemos el momento presente con actitud de principiante, como si fuera la primera vez que experimento el aquí y ahora, desarrollando la curiosidad, la apertura y la aceptación. Capacidades que todos tenemos”.

Estas son algunas de las claves del sexfilness

1. Olvidarse de los resultados. En la cultura occidental, importa más el resultado que el camino a recorrer. Aquí el camino es inverso. El orgasmo no es un fin que hay que alcanzar ni tampoco la meta principal del encuentro sexual. Las películas pornográficas nos hacen creer que sin un climax escandaloso y una eyaculación abundante toda relación sexual es un fracaso. El sexfullness invita a repensar los estereotipos y a disfrutar sin exigencias.

2. Si no hay deseo, no hay presiones. Si hay algo que caracteriza nuestra época es el imperativo social que dice que hay que cuanto más sexo tengamos, mejor. La cantidad vale más que la calidad. Sin embargo, tener relaciones sexuales por deber o compromiso, es ir contra nuestro cuerpo. El sexfullness apunta a escuchar a los sentidos, desautomatizar los encuentros y entregarse cuando el deseo es genuino.

3. Seguir la sabiduría ancestral. El cuerpo habla, es sólo cuestión de aprender a escucharlo. Para eso es importante que evites distraerte con los estímulos visuales y la famosa costumbre de mirar todo –incluso la propia vida- como un espectador. Para potenciar el placer olvídate de la estética y de la imagen, es mejor prestar atención al tacto, el olfato, los sabores y el sinfín de sensaciones que tus sentidos pueden descubrir. En la cama, vale más la intuición que todo lo que hayas aprendido en los libros. NT

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