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En un rapto de lucidez, el equipo de parabuenosaires.com vislumbró que, a esta altura, hay material de sobra para compilar descalificaciones al jefe de Gobierno, Mauricio Macri, por parte de funcionarios de primera línea, dirigentes afines al gobierno nacional y representantes legislativos.
El resultado de la investigación sería divertidísimo, si no fuera porque los involucrados tienen en sus manos casi la totalidad del poder público, y se espera de ellos prácticas «políticas», diplomáticas.
Respecto a los agravios contra Macri, «Vago», es quizás el más famoso, de autoría del senador Anibal Fernández.
«Gata Flora» es el último, propiedad del presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado, Marcelo Fuentes.
«Irresponsable serial» fue el gran hallazgo de un opaco jefe de Gabinete, de apellido Abal Medina, que durante unos días buscó, sin éxito por supuesto, parecerse a su antecesor inmediato en el cargo.
Macri sirve «solo para construir bicisendas» dijo el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, mostrando como ejemplo la excelente gestión nacional en materia de Transporte público.
En el mismo sentido, «oportunista» y «discriminador» fueron las palabras que encontró De Vido contra el jefe porteño del PRO.
Tiene «dificultades», es «incapaz», un «chico rico que se lleva la pelota» e «intenta confundir» a los ciudadanos, fueron las opiniones de Nilda Garré, ministra de Seguridad de la Nación.
Macri es «una verguenza», soltó Florencio Randazzo, encargado en el gabinete nacional de las relaciones institucionales con las provincias y la Ciudad Autónoma.
La lista sigue pero aburre, porque se vuelve reiterativa.
Ante estas expresiones, el «asco» de Fito Paez, un simple artista sin responsabilidades gubernamentales pero siempre dispuesto a recibir su «torta» del dinero público, se convierte en una anécdota olvidable.
Si putear bien es gobernar, llamemos a Pinti, que maneja muy bien el timing dialético de la demanda política en clave de grosería.