Buenos Aires, 18/01/2018, edición Nº 1891
Conecte con nosotros

Salud

El Hospital Penna, pionero en el país en probar el método de los pulpitos tejidos con bebés prematuros

El proyecto nació en Dinamarca y acá lo impulsa un grupo de tejedoras en Facebook. El primero en recibirlos fue el hospital de Parque Patricios. Cómo funcionan.

Publicado

el

(CABA) Cuando un bebé nace antes de lo previsto, su “casa” es una fría y tecnológica sala de neonatología. Los padres lo miran de lejos, la mamá no puede darle el pecho o abrazarlo como le gustaría. No fue fácil para Isabela, que nació de 35 semanas y pasó un mes internada. Tampoco para Eithan, que sigue en la incubadora mientras su madre llora día y noche. Para aliviar este difícil momento, ya hay hospitales en el país que empezaron a incorporar un nuevo método, que tiene como protagonistas a unos simpáticos pulpitos de crochet. Sin embargo, hay quienes los cuestionan.

El proyecto nació en Dinamarca en 2013 y pronto se extendió a otros países nórdicos y de allí a otros centros de salud europeos: en España ya los entregan en cuatro (como la Clínica Dexeus de Barcelona y el Hospital de Salamanca) y en noviembre el Poole Hospital de Dorset (Inglaterra) emitió un comunicado en el que afirma que sus bebés prematuros estaban mejorando gracias a este método.

Los pulpos son creados con la técnica japonesa amigurumi, que está muy de moda y permite tejer muñequitos en crochet. El proyecto especifica claramente los materiales y las medidas del pulpo adecuadas, así como su realización para que no pueda existir ninguna pieza que pueda desprenderse. Además se exige un protocolo de higiene y desinfección para evitar la proliferación de bacterias que puedan aumentar el riesgo de infección. Según los promotores del método, los pulpos mejoran la motricidad del bebé y los tentáculos imitan al cordón umbilical. Dicen que reducen los riesgos de que se arranquen las sondas y que sus colores suavizan al frío entorno que rodea a los recién nacidos.

En nuestro país, todo surgió vía Facebook. “Pertenezco al grupo de amiguristas internacionales. Vi el patrón oficial y noté que era algo serio“, cuenta Gabriela Strólogo (47), profesora de tejido. En paralelo, María del Mar Gelabert (37), economista y madre reciente, posteó sobre el tema. Se conocieron, le escribieron al grupo danés y obtuvieron la representación. En apenas un mes y medio, “Abrazos de pulpitos” superó las 2.500 participantes en la red social y ya tiene 27 coordinadoras regionales.

“Me puse al frente de talleres de tejido gratuitos para enseñar y asesorar a las quienes se quieren sumar al proyecto”, cuenta Eliana Kominek, a cargo del grupo de Roque Saenz Peña, Chaco. “Soy kinesióloga en una maternidad. Le dije a la jefa de servicio que esto tenía que hacerse”, continúa Carolina Acevedo, coordinadora de Corrientes. Y agrega: “Una madre consiguió uno para su beba y vimos que fue y es beneficioso”.

En Argentina, ya son nueve los hospitales que se comprometieron a incorporar los pulpitos, como el Perrando de Resistencia, el Naval Puerto Belgrano (Punta Alta) y el José Ramón Vidal (Corrientes). El primero en recibirlos fue el Hospital Penna, del barrio porteño de Parque Patricios, donde Clarín presenció la entrega inicial.

Fue aprobado por un comité de infectología. Lo evaluamos con neonatólogos, obstetras y enfermeros. Nos contactamos con otros hospitales que los usan, porque ya se han entregado 29.000 pulpitos en el mundo”, dice Graciela Breccia, jefa del departamento materno-infantil del Penna. “En Dinamarca se vio que evolucionan mucho mejor los prematuros que los reciben. Están remedando con sus tentáculos el cordón umbilical. Y para un prematuro, todo aquello que se parezca a la vida intrauterina le baja el estrés, le mejora la frecuencia respiratoria y cardíaca. No se arrancan las sondas ni las venopunturas porque tiene sus manitos ocupadas “, detalla. Calcula que entregarán 100 pulpitos por año. Son personalizados y luego los bebés se los pueden llevar a sus casas.

Otros expertos consultados por Clarín mostraron sus reparos. Néstor Vain, vicepresidente de la Fundación para la Salud Materno Infantil (Fundasamin), señaló que “para demostrar su utilidad se necesitarían investigaciones muy serias y grandes, ensayos clínicos. Agregó que “no es un tema menor” y que “todo lo que se agregue en las incubadoras o cerca de los prematuros tiene el riesgo de agregar un factor más de contaminación”.

La enfermera jefe de neonatología del Trinidad Ramos Mejía, Luciana Sugo, opina que este tejido “puede ser reservorio de microorganismos” y que “aunque se sugiere esterilizarlos, la esterilidad se pierde rápidamente al ser colocados dentro de las incubadoras”. Además, menciona que el método “sugiere que se les entreguen a los padres al alta –cuando el bebé vuelve a su casa– para que los niños prematuros duerman abrazados a ellos, práctica totalmente desaconsejada para evitar la muerte súbita del lactante”.

Entre los padres del Penna, la novedad fue bien recibida. Yanina Carrizo acercó un pulpito a su beba Isabela. “Ya está bien”, lanzó con euforia con el alta. También recibió uno Eithan. Su mamá, la primeriza Fátima Ledema, ni siquiera pudo darle el pecho y no podrá estar todo el día con su hijo durante la internación. Pero sí lo hará su nuevo amigo.

En Argentina nacen unos 750.000 niños por año. De ellos, alrededor del 8% son prematuros. Eso significa que no llegaron a cumplir las 37 semanas de embarazo. La gran mayoría pesa menos de 2,5 kilos al nacer. Los más pequeños, que nacen con menos de 1,5 kilos, representan el 1%.

Las tasas de nacimiento prematuro están aumentando en casi todos los países y son la primera causa de muerte en los recién nacidos. En el 2014 en Argentina nacieron aproximadamente 700.000 recién nacidos vivos de los cuales 56.000 fueron prematuros”, precisa Luciana Sugo, enfermera jefe de neonatología del Trinidad Ramos Mejía.

Por su parte, Néstor Vain, vicepresidente de Fundasamin, sostiene que “la frecuencia de nacimientos prematuros no se está modificando demasiado en las últimas décadas, pero lo que sí ocurre es que están sobreviviendo muchos más que hace 20 ó 30 años”. Asegura que en la última década hubo un notable crecimiento en la sobrevida de estos niños en nuestro país. “Cómo sobreviven más, parecen ser más que antes, pero el porcentaje de nacimientos prematuros se ha modificado poco”, señala.

La mayoría de los casos no responden a causas detectables. Algunos tienen que ver con la inducción del parto o la realización de cesárea por situaciones médicas del bebé o la madre. También influyen muchas enfermedades maternas, como la hipertensión y la diabetes. La fertilización asistida puede generar cierto incremento en la frecuencia de prematuridad, particularmente en los casos de embarazos múltiples. Esta complicación también se asocia a las madres adolescentes. NR


Fuente: Clarín

Comentarios

Ingresa tu comentario

Más leídas

Propietario y Editor Responsable:
Juan Braña
Domicilio Legal: Pedernera 772
CP: 1407
Ciudad de Buenos Aires
Teléfono de contacto: 153 600 6906
Registro DNDA Nº: 5345330


contador de visitas gratis