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Vivir mejor.
(CABA) Como las bacterias y virus que nos enferman cada tanto, existen agentes tóxicos sutiles (o no tanto) que nos complican el día a día de maneras impensables. ¿Se altera por la sirena de un camión de bomberos; por el humo de colectivos y cigarrillo; por el ruido ensordecedor de las obras en construcción? ¿Se siente agobiado por la mala alimentación, falto de energía o sufre de insomnio? ¿Cuántas veces en el último minuto le dio «actualizar» a su casilla de mail en su celular? Si se identifica con alguna de estas cuestiones, estas líneas son para usted. La alimentación poco nutritiva, el estrés, la contaminación ambiental y también la adicción a la tecnología, entre otras cosas, muchas veces se convierten en un combo explosivo difícil de manejar. Tiempo Argentino convocó a expertos de distintas disciplinas para revisar cómo nos «intoxican» varios factores de la vida cotidiana y analizar alternativas para cambiar hábitos. Como hacer yoga a 42º, someterse a lavajes varios o meditar.
Alimentación sana: La cuestión sobre la alimentación está siendo revisada desde hace tiempo. Palabras como «orgánico«, «vegetariano» o «alimentación consciente» ya no son ajenas en el vocabulario cotidiano y cada vez son más las personas que reflexionan sobre lo que comen. Néstor Palmetti, técnico en dietética y nutrición natural, y director de Espacio Depurativo, en Córdoba, donde se abordan talleres para quienes estén interesados en una depuración natural
Pensamientos negativos: Beatriz Goyoaga es instructora y coordinadora internacional de El Arte de Vivir. Sobre los pensamientos negativos explica: «La contaminación mental existe en casi todas las partes del mundo. Puedes ser chino, mexicano o argentino y tener una mente contaminante para ti mismo y para los demás. Me refiero a los que se quejan, son irascibles, cínicos e irónicos, las mentes que ven todo mal, depresivas, las estresadas y las negativas. Las emociones, como los pensamientos, son impulsos de energía y se quedan arraigados en el organismo en diferentes formas: a veces como toxinas, depresión, fobias, angustia, entre otras. Esto se puede limpiar devolviendo a la mente su equilibrio. ¿Cómo? Con las fuentes que te otorga la naturaleza para recuperar la energía vital: comer sano, descansar, que significa también cortar el teléfono e Internet; respirar y meditar y, finalmente, teniendo ratos diarios de felicidad. Lo más importante de todo y más poderoso es la respiración, porque está unida con la mente. En poco tiempo uno nota el cambio. El cerebro necesita descanso, ¡si no, después ladramos!»
Mala vibra: Desde las culturas orientales, Patricia Traversa, directora del Centro de Feng Shui Profesional
Fuente: Tiempo Argentino