Buenos Aires, 16/12/2017, edición Nº 1858

Alarma en La Plata: detectaron brucelosis en gatos

El hallazgo se produjo en tres animales llevados por sus dueños a Zoonosis municipal para su castración. La enfermedad puede trasmitirse a las personas.

(PBA) El Ministerio de Agroindustria bonaerense detectó en La Plata, por primera vez en Argentina, la presencia de brucelosis, una enfermedad infectocontagiosa que los animales pueden trasmitirle al hombre y que representa una amenaza para la salud de la población.

El hallazgo se produjo en el marco de un plan de colaboración interinstitucional entre la cartera agroindustrial (representada por la Dirección Provincial de Carnes), la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata y la Municipalidad local, que tiene por objetivo de trabajar sobre las enfermedades de los animales con eje en la salud pública.

Con ese propósito, expertos de los tres organismos recolectaron muestras de sangre de 53 perros y gatos asintomáticos llevados por sus dueños a la dirección municipal de Zoonosis para su castración, y al someterlas a análisis serológicos detectaron en tres de ellas la presencia de la enfermedad.

Según precisó el ministerio bonaerense, “se hallaron en tres felinos microorganismos compatibles con el género Brucella, que fueron confirmados como Brucella abortus tipo 1”. Y dado que es el tratamiento indicado para evitar la diseminación de la enfermedad, “se procedió a la esterilización de los animales afectados”.

Causa de incapacidad física
La brucelosis es una enfermedad infectocontagiosa de curso crónico que afecta tanto a ciertos animales como al hombre, y cuya prevención resulta de importancia para la salud pública dada la incapacidad física que puede causar.

Si bien aparece generalmente entre el ganado (vacas, ovejas, cerdos y cabras), esta enfermedad bacteriana también se da entre los animales domésticos, la fauna silvestre y los mamíferos marinos.

Aunque su transmisión al hombre suele darse a través del consumo de alimentos contaminados, como leche y quesos no pasteurizados, también ocurre por contacto con las secreciones de los animales.

El contagio a seres humanos se da a través del contacto directo con las bacterias causantes de esta enfermedad, que los animales infectados liberan a través de la leche, las secreciones vaginales, el semen, la sangre, la orina y las heces, contaminando tanto el pasto como el agua y los ambientes donde viven.

Cualquiera sea el caso, la enfermedad puede presentarse en forma aguda o de manera gradual causando fiebre intermitente, dolor de cabeza, debilidad, sudoración, escalofríos, adelgazamiento y dolores corporales generalizados.

Pese a que puede tratarse con antibióticos, desde el Programa Nacional de Control de Enfermedades Zoonóticas señalan la importancia de la enfermedad sea diagnosticada y tratada en forma temprana para evitar que se vuelva crónica. NR

Fuente: El Día

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