Buenos Aires, 28/05/2017

Toni Puig, especialista catalán, afirmó que los porteños son conservadores en cuanto a la cultura

“No piensan en vertebrar la ciudad desde la cultura”, afirmó. Y advierte: “Una ‘ciudad cultural’ no puede ser tan desigual como Buenos Aires”.

(CABA) “A Buenos Aires la amo, pero a la vez me pone nervioso porque no ha hecho los deberes”, se enoja (y se ríe) Toni Puig. Falta media hora para que el catalán empiece la conferencia sobre Marca Ciudad, su especialidad, en la Diplomatura en Comunicación Política y de Gobierno de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, pero tiene tiempo para un café. “Mi primera visita a Buenos Aires fue en 1991 y ha sido un romance bueno, pero me duelen dos cosas: uno, que no termina de ser la ciudad capital de la cultura de Latinoamérica. El segundo es más complicado: tienen que asumir que Buenos Aires debería estar entre las 600 ciudades que van a liderar el mundo en el futuro y para eso hay que incluir el entorno. ¿Cuántos habitantes hay en el entorno metropolitano?”, pregunta.

Unos 13 millones de habitantes en el AMBA.

Las ciudades que van a liderar el mundo en el futuro son las que tienen entre 15 a 20 millones de habitantes. No lo va a liderar la ONU, no lo van a liderar los Estados. Los Estados son demasiado pequeños para los temas mundiales y demasiado grandes para los temas de los ciudadanos.

¿Por qué no están sucediendo estos cambios?

Para avanzar con los temas culturales Buenos Aires debe solucionar los problemas que tienen los barrios. Una ciudad cultural no puede ser tan desigual como Buenos Aires.

¿Qué es una ciudad cultural?

Aquí hay un crisol de culturas europeas mezcladas con Latinamérica y pueblos originarios y eso da un caudal genial. A nivel creativo, personalmente y en pequeños grupos, ustedes son muy buenos. Después la cosa se estropea. Cuando se organizan mucho ya dices uy, uy, uy. Y cuando entra el Estado dices ‘Dios mío, donde vamos a parar’. Faltan estructuras urbanas de cultura singular. No puede ser que el mejor museo de arte contemporáneo sea el de Constantini, que me encanta, voy siempre. Pero no hay un gran museo de la creatividad contemporánea en Buenos Aires. ¿Qué esperan?

El café: Ahora he descubierto un café nuevo que encima tiene un dibujo muy ilustrativo de Marta Minujín, frente a la Plaza Vicente López y Planes, en Recoleta.

¿Un museo de la creatividad tiene obras de arte?

No solamente obras de arte tradicionales. Pasé por el viejo edificio de Harrod’s y pensaba, ‘¿qué coño está haciendo esta gente?’ Ahí debería estar el centro de la Ciudad, un museo de la creatividad, un espacio en el que te pases el día y estés fascinado. Y que sea más importante que las Galerías Pacífico. Después, los barrios: construir 30 bibliotecas en las que haya libros pero también audiovisuales, Internet, que pasen cosas de música y de danza, que sea un lugar de encuentro. Una red de creativos que piensen para lo común y que no se tengan que ir afuera, que se queden en los barrios. No han invertido en eso.

¿Es un tema económico?

No, es un tema de ideas. No piensan vertebrar la ciudad desde la cultura, esto es lo que me preocupa. Esta cosa que han inventado de “Vamos Buenos Aires”. Venga, vamos a inventar la ciudad desde la cultura.

Hay espacios en los que se están pensando esas cuestiones, no sé como se materializan luego…

Sí, sí. Ustedes siempre intentan, pero a la larga no lo hacen. Esto no es inmediato, necesita 15 años. Hay sectores en los que están empezando a pensarlo, espero que funcione.

Países como Perú construyeron a partir de la identidad gastronómica.

Aquí tienen algo con más sabor que es su creatividad. No compitan con la comida porque ustedes no tienen comida, a ver si se enteran: tienen bifes. Compitan con la diferencia.

¿Qué es una ciudad creativa o inteligente?

Aquella que piensa soluciones y propuestas para estructurar la ciudad de una manera diferente para que el conjunto de los ciudadanos vivamos con más futuro en común. La creatividad, la cultura, están ligadas al futuro, no a la memoria, eso que tanto les interesa a ustedes. Estoy de memoria hasta las narices, estoy de San Martín que no puedo más. Fue genial, pero ya está. San Martín fue un innovador que diseñó el futuro. Y ustedes siempre mirando al pasado y lamentándose.

Esa cosa de la nostalgia rioplatense…

Ay, el tango, por favor. Me horroriza, me pone nostálgico, no puedo. Esta es la ciudad del futuro, lo ha sido siempre. Por caso el grupo Di Tella, ¿qué esperan para resucitar ese espíritu? Aquí debería estar la universidad del mundo de las artes y el diseño, la nueva Bauhaus.

Para eso hay que cambiar la concepción de los ejes tradicionales de aprendizaje…

Ustedes se atreven en muchas cosas, pero en cultura no. Son muy conservadores. Lo siento.

Por: Clarín

S.C.

 

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