Buenos Aires, 19/10/2017, edición Nº 1800

Vuelven los puestos ilegales a Retiro

Desde hace unos meses, se instalan en la vereda de las terminales de trenes; habían sido desalojados en 2013

(CABA) Caminar por Retiro se parece cada vez más a una carrera de obstáculos. Pero en cámara lenta. A diario, una multitud transita como puede las veredas de las terminales de trenes entre andamios y, nuevamente, puestos de venta ilegal. Cargadores, auriculares, cinturones, linternas, adaptadores, tapas de termo, lentes de sol, golosinas, chips de telefonía celular, juguetes, ojotas, ropa y hasta pelotas de fútbol: todo eso y más puede conseguirse sobre la avenida Ramos Mejía, entre Libertador y Antártida Argentina.

Desde hace algunos meses, los puesteros ilegales comenzaron a instalarse de nuevo en cantidad por la zona, de la que habían sido desalojados por el gobierno porteño en 2013. En enero pasado ya habían intentado regresar, lo que derivó en un enfrentamiento entre un grupo de manteros y la Policía Metropolitana.

Ahora, los vendedores ambulantes instrumentar una nueva táctica. Abandonaron las mantas y exhiben las mercaderías sobre carros, cajones de verdura, cajas y tablas de madera. Todo desmontable en pocos segundos y fácil de cargar, en caso de que aparezcan los inspectores. Es común ver carretillas que se mueven de un lado a otro con frazadas cubriendo los productos, si agentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público o policiales recorren la zona. Por momentos, la congestión es tal que muchos caminan peligrosamente por la avenida a la par de los colectivos, taxis, autos y camiones para esquivar el tumulto.

Proyecto oficial

“Es una situación muy compleja. Por un lado, tenemos a las personas que necesitan trabajar y encuentran en la calle la única forma de subsistencia y, por el otro, a las mafias organizadas que se aprovechan de esa situación”, afirmaron fuentes del Ministerio de Ambiente y Espacio Público.

Adelantaron que se encuentran trabajando en un “proyecto integral” que no sólo atienda el reclamo de los comerciantes por la competencia desleal, sino que les ofrezca una alternativa a los puesteros. Así sucedió con los manteros de Avellaneda, que tienen la posibilidad de trabajar en un galpón en Once. NT

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