Buenos Aires, 23/09/2017, edición Nº 1774

Vuelven los manteros a Once por falta de control policial

Los manteros desalojados durante el verano volvieron a copar las calles este mes por la ausencia policial de la Metropolitana -que aun no tiene comisaría en la zona- y la Policía Federal que no participa de los operativos. (CABA) El domingo 26 de enero un operativo conjunto entre la Justicia y el Ejecutivo de la Ciudad logró liberar de venta ambulante los alrededores de la estación Once. Sin embargo, la...

Los manteros desalojados durante el verano volvieron a copar las calles este mes por la ausencia policial de la Metropolitana -que aun no tiene comisaría en la zona- y la Policía Federal que no participa de los operativos.

manteros once

(CABA) El domingo 26 de enero un operativo conjunto entre la Justicia y el Ejecutivo de la Ciudad logró liberar de venta ambulante los alrededores de la estación Once. Sin embargo, la falta de una vigilancia policial permanente terminó haciendo que el esfuerzo se diluyera y el problema regresó. Hoy, en la zona trabajan en promedio 326 manteros por día.

La cifra surge de un relevamiento realizado este mes por CAME y FECOBA. Según estas organizaciones que nuclean a comerciantes, la cantidad de manteros creció un 33,6% en marzo respecto de febrero.

De acuerdo al relevamiento, los puestos callejeros venden en promedio unos $ 10,9 millones por mes, mayormente en indumentaria, juguetes, marroquinería y calzado.

Los operativos contra la venta ilegal en Once tuvieron escasos resultados. Ya sin controles, los manteros volvieron a invadir las calles y avenidas”, aseguraron en un comunicado CAME y FECOBA. La cifra es bastante similar a la que se registraba antes del primer operativo: en enero, las organizaciones habían detectado 344 manteros en promedio diario.

En realidad, la situación en Once, salvo por un par de días, fue siempre casi la misma. El operativo del domingo 26 de enero fue exitoso: fueron secuestradas 655 bolsas con mercadería, que tuvo que ser trasladada en 16 camiones. Se estima que el valor de los productos superaba los $ 130.000. Además, los más de 70 inspectores y los agentes de la Metropolitana que participaron del desalojo lograron desmontar todos los puestos de metal que había sobre las veredas. Pero ya al día siguiente del gran operativo, y ante la falta de custodia policial, algunos manteros volvieron a instalarse en las veredas de la estación del ferrocarril Sarmiento. Ya no con los puestos fijos sino colocando sus mercaderías sobre cartones o tablas.

Los mismos manteros organizaron protestas contra los desalojos. El 30 de enero, un grupo de vendedores de origen senegalés mantuvo siete horas cortada la avenida Corrientes. Otro operativo, el 12 de febrero, terminó con un enfrentamiento con la policía, heridos y ocho detenidos. Y hasta incendiaron un móvil del Gobierno porteño.

Para la Justicia, el problema es la falta de colaboración de la Policía Federal. Por eso, la idea era hacer allanamientos sucesivos para, al menos, debilitar a las organizaciones que explotan la venta callejera ilegal. En el Gobierno porteño también culpan a la Federal. Y dicen que la Metropolitana no actúa porque todavía no tiene a Once entre sus áreas de cobertura, y por lo tanto no hay agentes ni estructura suficiente para cuidar los alrededores de la estación de manera permanente.

Fuentes del Gobierno porteño le dijeron que los operativos para desarmar estructuras fijas continúan a diario. Y agregaron que, debido a la violencia de algunas protestas durante los desalojos, se decidió no confrontar con los manifestantes para evitar enfrentamientos. Además, dijeron que mientras la Metropolitana no tenga una comisaría en la zona, no puede brindar apoyo de manera efectiva, y denunciaron que la Federal, a los operativos, no envío móviles ni efectivos.

La presencia permanente de los vendedores callejeros (otro motivo del crecimiento es que muchos regresaron de los lugares de veraneo, a los que fueron a hacer “temporada”) demora la implementación de un plan del Gobierno porteño para mejorar el centro de trasbordo, tal como hizo en Constitución y Retiro, que incluía tanto la renovación de las dársenas para colectivos y el mobiliario urbano como más iluminación y algunos cambios en recorridos de líneas para mejorar la circulación en la zona.

Las organizaciones de comerciantes no sólo se quejan de la competencia desleal que significan los manteros. En su relevamiento aseguran que en Once hay 21 ferias tipo Saladita, en las que hay montados 1.634 puestos que el mes pasado tuvieron una facturación estimada de $ 109,4 millones.

Fuente consultada: Clarín

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