Buenos Aires, 20/11/2017, edición Nº 1832

Vuelven a escasear las monedas

Durante este año, el Banco Central puso en circulación un promedio de 36 millones de monedas mensuales, mientras los bancos necesitan el triple. Encima, el problema es que más de la mitad son de $ 2 que, al no ser múltiplo, no sirven para poder dar vuelto, ya que es lo mismo que tener un billete. (Ciudad de Buenos Aires) A lo largo de este año hemos recibido de parte...

Durante este año, el Banco Central puso en circulación un promedio de 36 millones de monedas mensuales, mientras los bancos necesitan el triple. Encima, el problema es que más de la mitad son de $ 2 que, al no ser múltiplo, no sirven para poder dar vuelto, ya que es lo mismo que tener un billete.

(Ciudad de Buenos Aires) A lo largo de este año hemos recibido de parte del Banco Central 25 millones de monedas, la cuarta parte de las que necesitamos. Pero el mayor inconveniente es que 24 millones son de $ 2 que, al no ser múltipo, no nos sirve para poder dar vuelto, ya que funcionan igual que un billete?, revela un directivo de la tesorería de un banco de capitales extranjeros.

En los comunicados de circulación de billetes y monedas distribuidos por el BCRA se confirma esta teoría: en los primeros nueve meses del año se pusieron en circulación 326 millones de monedas, pero más de la mitad (168 millones) corresponden a metales de $ 2.

Desde otra entidad financiera coinciden en que la única moneda que está liberando el Central es la de $ 2, que no sirve como numerario. Entonces, cuando un cliente va a pagar una factura de, por ejemplo, $ 101, le piden $ 102 y le acreditan el peso restante en su cuenta. O le solicitan $ 100 y le debitan $ 1 de su caja de ahorro. El problema ocurre con los no clientes, ya que las empresas, al no tener cambio, están obligadas a redondear en favor del consumidor. De hecho, en el peaje Pilar-Campana, que cuesta $ 11,50 en la hora pico, Autopistas del Sol viene cobrando desde hace varios días $ 10 a quienes no tienen el importe exacto, ya que no consiguen vuelto para poder dar a los automovilistas. Ante este panorama, se comenta que habría una negociación para que la Sube también se pueda usar en los peajes, lo cual descomprimiría la pérdida empresaria.

En la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont argumentan que la generalización de la tarjeta contribuyó a reducir el uso de monedas: ?Puede ocurrir que, a partir del uso de la Sube, haya una existencia importante de monedas en los hogares, porque la gente no las hace circular?, especulan.

Lo cierto es que en los distintos bancos de la City porteña concuerdan en que existe una desesperación por conseguir monedas. En efecto, sostienen que la implementación de la tarjeta Sube los perjudicó, porque antes les compraban las monedas a Maco, la empresa transportadora de caudales a las que todos en la jerga llaman ?Monedero?, a un 5% del valor, ya que tenían la recaudación de los colectivos. Ahora, ante la escasez en la plaza, hay ofertas de más del 10% por obtenerlas, pero de todos modos no hay quien las tenga. ?¿Quién tiene las monedas??, es la pregunta que se hacen todos.

Ocurre que, antes de la Sube, las líneas de colectivos eran las receptoras de las monedas que luego reenviaban al circuito de consumo. Ahora dejaron de serlo, por lo cual gran parte de esas monedas ya no llegan a sus usuarios habituales, como kioskos, supermercados chinos, hipermercados, cadenas de fast food y peajes de las autopistas. Los supermercados chinos, por ejemplo, comparaban en conjunto $ 20 millones mensuales en monedas, por las que pagaban $ 1,3 millones, pero desde que se implementó la Sube las comisiones subieron. Ante esto, tienen la estrategia de ofrecer todo tipo de caramelos como vuelto, para no verse obligados a perder rentabilidad.

Nosotros estamos necesitando entre 10 y 15 millones de monedas mensuales, pero el Central sólo nos libera entre 1 y 1,5 millón?, admiten desde la tesorería de una entidad finaciera.

Es más: hoy el banco que tiene monedas se gana un deal. Los retailers y grandes cadenas gastronómicas amenazan con cambiarse de entidad si otro les consigue un millón de monedas por mes. Es que hay grandes compañías que requieren de un stock de hasta cinco millones de monedas mensuales.

Por eso, las negociaciones con las autoridades del BCRA son constantes: ?Te colocan $ 10 millones en billetes de $ 5 y se los tenés que aceptar. “Pero, como contrapartida, les pedís que te liberen algunas monedas”,?deslizan en un banco.

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