Virgilio Gregorini: “Es necesario convocar una mesa de diálogo para la superación de la pobreza”

El Director Ejecutivo de TECHO Argentina analiza la situación de pobreza y las medidas políticas que deberían toamrse

(CABA) Imaginan que es posible que les recomienden una operación de rodilla sin una resonancia magnética previa? ¿Qué les parece si una persona que no es médico decide sobre qué tratamiento realizar para un problema sobre el cual no hay diagnóstico? Igual de dramático puede ser intentar resolver un problema tan complejo como la pobreza, sin entenderlo ni tenerlo bien diagnosticado. Primero, debemos consensuar el enfoque sobre el cual definirla, lo que determinará las variables que están vinculadas a su abordaje.

Primero, trabajo real en territorio a la par de quienes la padecen. Luego, intentar entenderla desde la reflexión. Nunca al revés. La pobreza tiene una paradoja: quienes tienen el poder de decisión e incidencia en nuestra sociedad no viven en situación de pobreza y quienes viven en pobreza no tienen el poder político y económico para solucionarlo. Por ello es indispensable conocer los barrios informales y a quienes viven allí, sus luchas y trayectorias. Segundo, el abordaje de la problemática debe hacerse desde un enfoque de derechos. Hay acuerdo en que la pobreza es un problema multidimensional, que supera las carencias económicas. Hoy se está tratando de incorporar aspectos no materiales de la pobreza: necesidades de subsistencia y protección (agua, alimentación, salud, acceso al hábitat adecuado, trabajo, seguridad social, reconocimiento legal) y de participación (educación, discriminación e integración social y política).

Tercero, debemos medir con rigurosidad. En la actualidad no tenemos mediciones oficiales de pobreza. Asimismo, debemos evaluar las políticas públicas que se llevan a cabo. Hoy pocos gobiernos locales lo hacen y es el único camino para asegurar que los recursos sean bien utilizados. Por último, es necesario convocar a una mesa de diálogo permanente para la superación de la pobreza y la desigualdad, donde estén representados todos los actores sociales: gobierno, sociedad civil, universidades, empresas, sindicatos y fundamentalmente las personas que viven en situación de pobreza. El diálogo, el consenso y las políticas de largo plazo son el único camino para superar un problema que es complejo e histórico. Hace 200 años declaramos la independencia. Llegó el momento de trabajar para que todos seamos libres realmente. NT