Villa Devoto: dos policías y un guardiacárcel, presos por proteger a un...

Villa Devoto: dos policías y un guardiacárcel, presos por proteger a un narco

(CABA) Un subcomisario de la policía bonaerense, un oficial principal a su cargo y el jefe de Seguridad de la cárcel porteña de Villa Devoto eran, según la Justicia, socios en la protección de una banda de narcotraficantes peruanos cuyo líder daba órdenes, desde su celda en aquel penal, a los dealers que vendían su cocaína en el sur del conurbano. El jefe policial fue acusado de proteger a los vendedores de droga en Villa Fiorito, mientras que al guardiacárcel le imputaron el haber facilitado al líder narco la impunidad para comandar la banda desde la prisión.

Ayer, el juez federal porteño Claudio Bonadio ordenó las detenciones de los tres uniformados. Se presume que el jefe de la seccional de Villa Fiorito -Lomas de Zamora- cobraba 160.000 pesos por mes para permitir que la banda supuestamente comandada por Edwin García Jara, alias “Bolongo”, comercializara la droga en esa zona.

El subcomisario Adrián Castillo fue aprehendido ayer a la tarde en la seccional por agentes de la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense y de la Policía Metropolitana. El jefe del servicio externo de la comisaría fue apresado en su casa. A la noche, los detectives de la Policía Metropolitana detuvieron al jefe de Seguridad del penal de Villa Devoto -su identidad no fue suministrada-, acusado de permitir que García Jara utilizara un celular para dar órdenes a sus lugartenientes, que vendían en Lanús y en Lomas Zamora la cocaína que acopiaban en la villa 1-11-14, del Bajo Flores.

La detención del oficial superior del Servicio Penitenciario Federal (SPF) tuvo ribetes escandalosos. Cuando los funcionarios judiciales y policiales llegaron a Villa Devoto para tratar de secuestrar el celular que utilizaba “Bolongo”, fueron demorados durante una hora y media hasta que pudieron llegar al pabellón en el que está detenido García Jara. Al requisar el calabozo, los investigadores no encontraron ningún celular u otro elemento que sirviera para probar que el sospechoso impartía órdenes a sus subordinados en el narcomenudeo desde la cárcel.

Pero, cuando salieron del penal, el celular que supuestamente utilizaba “Bolongo” se volvió a activar, en un hecho que avaló la sospecha sobre la presunta connivencia del jefe de Seguridad de la cárcel con el jefe narco. Los policías regresaron al penal y apresaron al jefe penitenciario. Se investiga si hay otros oficiales superiores involucrados. NT