Buenos Aires, 20/09/2017, edición Nº 1771

Vidal sube los impuestos y prevé endeudarse por $90.000 millones

Envió a la Legislatura el presupuesto 2016, con una previsión de gasto 42% superior a la de este año, y el proyecto de ley impositiva.

(PBA) El presupuesto de la provincia de Buenos Aires para el año próximo prevé gastos por 354.000 millones de pesos, es decir, unos 100.000 millones más que los 249.000 millones aprobados para este año.

El nuevo cálculo de gastos es un 42 por ciento superior al último presupuesto aprobado. Claro que esta diferencia se reduce casi a la mitad si se compara con los 290.000 millones de pesos que la administración saliente efectivamente ejecutó. La diferencia, entonces, entre el presupuesto que ejecutó Daniel Scioli y el que pautó María Eugenia Vidal es del 22 por ciento.

El nuevo presupuesto enviado ayer a la Legislatura trae también otras novedades: contiene un pedido para tomar deuda por 90.000 millones de pesos, una suma récord que se destinará, en su mayor parte, a pagos de vencimiento de deuda consolidada.

La aprobación de este pedido de autorización para tomar deuda será el primer desafío político para Vidal ya que Cambiemos -aún con acuerdo del Frente Renovador- no cuenta con los dos tercios de los votos.

Por cuerda separada, el proyecto de ley impositiva enviado por Vidal incluye actualizaciones de hasta un 26 por ciento del valor de los impuestos inmobiliario urbano y rural. Y llegará también una “actualización” de las patentes, pero esta variación se aplica desde el Registro del Automotor, por la variación en el valor de los vehículos.

No habrá suba de impuestos ni nuevos tributos. Pero la “actualización” acorde con la inflación se sentirá -en forma progresiva- entre los contribuyentes en los impuestos mencionados. Es decir, habrá contribuyentes con propiedades de menor valor que recibirán una actualización inferior al 26 por ciento. En cambio, los que poseen propiedades de mayor valor podrían recibir una actualización de hasta el 30 por ciento respecto del año último.

El ministro de Economía, Hernán Lacunza, ya dijo que no hay espacio para subir impuestos, pero tampoco para bajarlos, al menos en el primer tramo del nuevo gobierno.

Sin embargo, en un primer intento de política tributaria se eliminará el impuesto a los sellos que recaía sobre compras con tarjeta en moneda extranjera. Y se subirá el tope de facturación para favorecer a las pymes con menos carga en el impuesto a los ingresos brutos.

Vidal pidió “superpoderes” para reasignar partidas. Y no incluyó la suba salarial que exigen los gremios dentro del presupuesto de gastos y recursos.

Esta política -similar a la que adoptó el último año el gobierno de Scioli- es resistida por los gremios. En cambio, el Poder Ejecutivo sostiene que no puede ir a una negociación paritaria con el piso de la suba salarial ya predeterminado.

Los sueldos, la prioridad

Ayer, durante la primera reunión de gabinete, Vidal reiteró que tendrá como prioridad el pago de sueldos y salarios en la provincia.

Para cumplir con estas obligaciones -de unos 22.000 millones de pesos-, la provincia tendrá ayuda del gobierno nacional, por 10.000 millones de pesos. El resto del dinero se pagará con recursos correspondientes a la recaudación.

“En los próximos 30 días estaremos con una caja bastante estresada y con la ayuda del tesoro nacional vamos a poder honrar los compromisos”, dijo ayer Lacunza. Sostuvo, además, que “la gobernadora instruyó ordenar las prioridades y hacer un inventario para no ser anárquicos y administrar esos recursos escasos”.

Lacunza confirmó que “hoy a última hora se elevará el proyecto de Presupuesto, que se tratará en comisiones durante esta semana para ser tratado en las Cámaras la semana próxima”. El Ejecutivo enviará también a la Legislatura la ley fiscal y las leyes de emergencia en seguridad e infraestructura. Para avanzar por la aprobación del presupuesto 2016, el ministro de Gobierno, Federico Salvai, citó a los presidentes de los bloques políticos que componen las cámaras legislativas.

A su vez, vidal recibirá hoy a los intendentes que llegarán a la gobernación agobiados por sus propias urgencias: por caso, el intendente de esta capital, Julio Garro, ya adelantó que declarará la emergencia económica. El alcalde tomó esta decisión al encontrarse con un pasivo de 533 millones de pesos.

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