Buenos Aires, 28/03/2017

Vidal cenó con Elisa Carrió

Las figuras políticas compartieron una cena y varios secretos

(PBA) La relación Vidal-Carrió nació en la campaña electoral, cuando parecía imposible que el macrismo derrotara al kirchnerismo en el bastión histórico del PJ. La candidata visitaba seguido el piso que la diputada alquilaba en Santa Fe y Paraná. Pero a diferencia de las charlas que la anfitriona tenía entonces con Mauricio Macri, con Vidal las conversaciones eran muy largas. “Si no atacás las mafias de la provincia de Buenos Aires no vas a poder cambiar la provincia”, era la frase que más agitaba Carrió. En público no hablaba de eso: en público se concentraba en decirles a los bonaerenses que Aníbal Fernández, el rival de Cambiemos, era “el jefe del narcotráfico”. En el entorno de Vidal admiten que mucha gente, aún sin conocerla, la votó por espanto a Fernández.

El vínculo se reforzó luego con Vidal ya instalada en el despacho platense. “Yo quiero ayudarla a combatir las mafias pero hay que ver si ella quiere dejarse ayudar”, le hizo saber la líder de la Coalición Cívica. Al poco tiempo, Vidal la convocó a una reunión y a partir ahí comenzaron a verse sin interrupciones.

Carrió llama mafias al entramado policías-política-narcotráfico-Justicia. Ese eje, dicen en su entorno, pone en jaque a cualquier gobernador que quiera enfrentarlo. No es casual que Vidal haya reforzado su seguridad ni que haya decidido mudarse a la Base Aérea de Morón, después de que Lilita le brindara algunas pistas sobre cómo operan algunas bandas narco en la Provincia. “Lilita la considera una gran dirigente y está segura de que va a ser una gran gobernadora”, sostiene la ex diputada Maricel Etchecoin, una de las confidentes de Carrió.

En los despachos platenses asumen que la líder de la Coalición es una suerte de asesora ad honorem y que el diálogo es entre ellas, sin intermediarios. Se parece bastante a la relación que la fundadora del ARI mantiene con Macri. “María Eugenia la escucha y la respeta y Carrió está habilitada para decirle cualquier cosa sin ningún filtro”.

Claro, también se sacan chispas. A Vidal no le causa ninguna gracia que Carrió utilice Twitter para cuestionar iniciativas del Gobierno. Aunque no es eso lo que más las enfrenta. Una barrera se levanta entre ellas sobre el rol de Daniel Angelici. “Ella cree que es el monje negro del macrismo, pero se equivoca”, se le ha oído a la gobernadora. Vidal intentó demostrarle a Carrió más de una vez que, con la exposición que tiene como presidente de Boca, su presencia en los Tribunales nunca podría pasar inadvertida. La diputada se mantiene intransigente, aunque celebra la posición de Vidal sobre el juego. La gobernadora le ha dicho que no puede cerrar los bingos, pero que logrará que no abra ni uno más.

¿Será Carrió la candidata macrista en 2017 en el distrito de Vidal? “Ella nos dijo que hará lo que sea necesario y ya cambió el domicilio para estar en regla. Por las dudas”, dicen los vidalistas. No pocos se sorprenden por el rumbo que tomó la relación: “Las dos dicen que se matan de risa juntas”. El lunes, en La Plata, acordaron volver a verse. Carrió la invitó a comer un asado en su casa de Exaltación de la Cruz. NT

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