Buenos Aires, 22/11/2017, edición Nº 1834

Victor Maytland, el rey del porno argentino

Entrevista con el director de cine triple X.

Es el director de cine triple X más importante del país. Veinticinco años después haberse convertido en el pionero del género en Argentina, sigue siendo el rey de esta pequeña industria en agonía.

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Escribe Natalia Rivarola

(CABA) “¿Y por qué no?”, responde, directo y sencillo, cuando le preguntan por qué eligió hacer cine porno. Si decimos Roberto Sena probablemente muy pocos sepan de quien se trata, pero hablar de Victor Maytland, nombre artístico que eligió para proteger a su familia cuando decidió embarcarse en el negocio de la industria triple X, es otra cosa. Responsable del nacimiento del cine comercial de en estas tierras, es el director más importante del género del país y uno de los más reconocidos de Latinoamérica. “Siempre me gustó ser un poco contestatario y provocar. Me pareció una buena forma de hacerlo”, continúa. Después de 25 años y más de 200 películas realizadas, puede presumir de que no le salió para nada mal.

“Hoy hacer una película es facilísimo. Cuando hice Las Tortugas no tenía locación, actores, técnicos ni nada. Yo fui utilero y vestuarista. Todo lo que se necesitaba, menos protagonista. Pero en el ‘89 se vendía como pan caliente. Te lo querías llevar en VHS a tu casa. Hoy, por la tecnología, no la vendés”, explica sobre los pros y contras de hacer en la actualidad este género ninguneado, y hace referencia a uno de sus trabajos más conocidos, Las Tortugas Pinjas (1989), largometraje que significó el comienzo del concepto de industria en el país, vendió más de 50.000 copias y se convirtió en una de las películas pornográficas de habla hispana más famosas del mundo y un clásico criollo. A esa le siguieron otras como Los Pinjapiedras (1991) y Los Pornosinson (1992), pero no todo es triple X en su carrera profesional.

Se confiesa un apasionado del séptimo arte en todos sus géneros. Estudió dirección de cine en el Museo Social Argentino y fue meritorio de la película La Hora de los Hornos (1968) de Pino solanas y Octavio Getino. En televisión fue productor de ciclos como Sábados en familia, Feliz Domingo, Calabromas y Nosotros y los miedos. Fue asistente de producción en el film Una Mujer (1975) de Juan José Stagnaro, director de cine publicitario, productor del film ¿Y dónde está el Hotel? y productor y director de las películas Isla se alquila por hora, Más loco que un crucero (1989) y Héroes otra vez, un documental sobre el Mundial de Italia ’90.

“Yo no vengo del porno, como otros directores, sino todo lo contrario. Quería hacer cine político. Después, por razones obvias, en la época de los milicos decidí hacerme el boludo e irme a Canal 9 como productor. Pasé 10 años ahí. Tenía miedo. Ya había preparado un guión de la masacre de Trelew y lo tuve que quemar. Fue una época muy especial. Después me metí a hacer cine por mi cuenta y cuando vi que la veta del porno estaba suelta, probé”, explica quien se animó al género cuando nadie lo había hecho en el país y nada se sabía sobre las cuestiones legales del tema. De hecho, al momento de realizar su primer trabajo, el productor que había contactado se asustó tanto que se abrió del proyecto dejándolo sin un peso. Maytland lo quiso hacer igual, con sólo una cámara y un par de actores a los que les prometió doble paga cuando viera sus frutos. No se equivocó. Tan solo un mes después la película había superado diez veces lo invertido.

Tiempo después llegó a filmar 60 películas en un año y su filmografía alcanza hoy a más de 200 títulos. En 2005, a raíz de una apuesta con su productor, logró filmar dos películas en un día: Carpas calientes y Haciendo dedo. Sí, dos películas, no escenas. “No fui tan genio. Había dos equipos”, cuenta sobre la experiencia, aunque asegura que igual quedó “de hospital”.

Sus largometrajes no sólo se tratan de sexo explícito. Maytland es un realizador a quien le importa la trama. “Si no tienen guión, se las considera una película amateur y se las paga muy poco o no se venden”, explica. Por eso, sus películas tienen contenido. “Quise abordar en el porno todos los géneros de cine. Hice thrillers, dramas, comedias… y también tengo películas casi políticas: Tango, que es sobre el peronismo; y Delito de corrupción, que es sobre el tráfico de armas en la época de Menem”.

Como una figura que supo sobresalir en una industria limitada, su carrera fue retratada tanto en cine como televisión. Maytland (2010) es el nombre de la ópera prima de Marcelo Charras que recorre su vida. Y el personaje de Oscar Martínez para el ciclo Condicionados –personificaba a un director porno-fue inspirado en él. De hecho, fue convocado por los productores de Pol-ka para que los asesore sobre la industria nacional.

Veinticinco años después de haberse convertido en el pionero de la pornografía en Argentina, sigue siendo el rey de una pequeña industria que, gracias a los avances tecnológicos, está agonizando. Sin embargo, Maytland no se da por vencido tan fácil. Recorre el país con 30 días de Sodoma, un evento donde se muestra porno en vivo al que cualquiera puede asistir y ser parte del show comprando la entrada. “Soy el único que puede hablar porque mis colegas se retiraron todos. No se les ocurrió lo mismo que a mí”. Sin dudas, una figura que supo trascender con inteligencia y reinventarse en un negocio complejo.

Fuente: Nolovasaleer

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