Vender una idea en diez minutos

Las breves reuniones con inversores y empresas, done los emprendedores buscaron conseguir fondos y clientes se ha impuesto como una moda

(CABA) La dinámica es parecida al speed dating que se puso de moda hace unos años en Buenos Aires: de un lado de la mesa, los inversores; del otro lado, rotando, los emprendedores. La cuestión es, en sólo 10 minutos, convencer a quien tiene el dinero de que uno (y su idea) es el mejor lugar para invertir sus fondos.

Claro que esto no es sencillo: la conquista del inversor requiere que, en ese breve lapso, el emprendedor muestre conocimiento de su producto, se exprese correcta y sintéticamente, dé una idea precisa del alcance de su negocio y todo eso lo haga con pasión. Como en toda cita, también es cuestión de dar con la persona indicada.

En el caso de la actividad Conecta Inversor de Experiencia Endeavor, los 200 emprendedores que tuvieron oportunidad de contar sus proyectos en rondas uno a uno a 40 inversores se inscribieron para participar con anticipación. Muchos volvieron a elegir a fondos con los que ya habían tenido contacto para mostrar sus avances. Otros buscaban incubadoras que invirtieran, por estar en una etapa muy temprana del negocio. Todos miraban con ansiedad las mesas mientras repasaban mentalmente sus argumentos para salir al ruedo.

“El emprendedor tiene que ser preciso para contar lo que está planeando. Nosotros miramos mucho lo que dice, y después lo que entrega”, dice Joaquim Lima, de Riverwood Capital. Y aclara: “No necesariamente por el primer contacto se va a hacer una inversión, pero lo que observamos es la consistencia: nos convence una persona que tiene una manera de pensar que es consistente”. Pablo Soto y Marcelo Landeira, de Quarux Capital, un fondo e incubadora de Argentina dedicado a proyectos de salud en un estadio muy inicial, señalan que “hay muchos proyectos convencionales”. Sin embargo, de la ronda organizada por Endeavor destacan “un proyecto que trata de unir a los médicos con los pacientes en una plataforma: la problemática es que el doctor atiende gratis los llamados de los pacientes y el emprendimiento está destinado a que cobren algo por esa atención”, cuentan. NT