Buenos Aires, 20/10/2017, edición Nº 1801

Vecinos rechazan la instalación de un bar en el Parque Chacabuco

(CABA) La instalación de bares en parques porteños está más cerca de ser un hecho y no todos están contentos con la noticia. La obra del café que funcionará en el centenario Parque Chacabuco ya fue adjudicada a una empresa, pero los vecinos de ese barrio porteño alzaron su voz en contra del proyecto por considerar que el establecimiento gastronómico le quitará espacio verde a la plaza. “Vamos a resistir....

(CABA) La instalación de bares en parques porteños está más cerca de ser un hecho y no todos están contentos con la noticia. La obra del café que funcionará en el centenario Parque Chacabuco ya fue adjudicada a una empresa, pero los vecinos de ese barrio porteño alzaron su voz en contra del proyecto por considerar que el establecimiento gastronómico le quitará espacio verde a la plaza.

Vamos a resistir. De las 20 hectáreas que tenía el parque cuando se inauguró, hoy sólo nos quedan ocho libres. El cemento no nos puede seguir ganando. Hay más gris que verde“, resaltó Paula Castelli, una de las integrantes de la Asamblea Parque Chacabuco, mientras camina por uno de los tantos senderos de material del predio, que calificó como “inutilizables“.

De acuerdo con la ley 4950, aprobada en mayo de 2014 por la Legislatura porteña, 37 parques con más de 50.000 m2 de superficie contarán con una denominada “área de servicios”. Se construirán confiterías, baños, estacionamiento para bicicletas, bibliotecas y un lugar para expresiones artísticas.

El Parque Chacabuco fue elegido para dar el puntapié inicial del plan. La obra fue adjudicada esta semana a la empresa Bosquimano SA y requerirá una inversión de 4.819.488,62 pesos. Para los miembros de la asamblea vecinal, el emplazamiento de un bar en la plaza “no tiene razón de ser“. Las objeciones son muchas. La primera de ellas es que el nuevo predio le quitará espacio verde al parque. Según la normativa, la superficie que ocupará la parte cubierta de la confitería será de 20 m2 y contará con otros 100 m2 al aire libre. En tanto, el sector para las sillas y mesas no deberá exceder los 30 m2.

La plaza ya tiene cemento en demasía y aun así quieren sacarle más espacio libre y privatizarlo“, agregó Castelli. Como ella, también se mostró preocupado Carlos Garau: “Alrededor del parque se construyen edificios y viene más gente al barrio, pero el lugar para el esparcimiento se achica. Es una lástima“.

Los vecinos resaltaron que la fisonomía original del parque comenzó a alterarse drásticamente en 1978, cuando se decidió que un tramo de la autopista 25 de Mayo circulara sobre él. La vía de hormigón fragmentó la extensa plaza en dos partes. Para ese trabajo, agregó Castelli, se talaron centenarios árboles y se demolieron una fuente y algunas esculturas. Años atrás, se habían erigido también una pista de atletismo y un natatorio municipal. Y, desde fines de 1990, se construyeron cinco escuelas dentro del predio.

Todas las personas consultadas por La Nación coincidieron en que un bar en la plaza es “innecesario“. Sobre todo, resaltaban, porque ya existe una confitería bajo la autopista. Pedro Mesa es el encargado de Cafecito del Parque y no cree que el proyecto sea beneficioso. “Los días de semana no viene mucha gente. Los fines de semana el lugar se llena, pero podemos atender a todos los clientes. Otro bar nos va a afectar las ventas“, dijo.

El próximo pulmón verde por intervenir será el parque 3 de Febrero. Luego, alcanzará a la plaza San Martín, en Retiro, y la plaza Irlanda, en Caballito, entro otros 30.

Fuente: texto de Valeria Musse en el diario La Nación.

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