Buenos Aires, 22/09/2017, edición Nº 1773

Usain Bolt, el deporte y las distintas formas de concebirlo

Por Claudio Morresi. Las imágenes del paso del atleta jamaiquino Usain Bolt por Buenos Aires permiten ilustrar las diferentes concepciones que se ha tenido del deporte a lo largo de la historia de nuestro país. Por Claudio Morresi Las imágenes del paso del atleta jamaiquino Usain Bolt por Buenos Aires permiten ilustrar las diferentes concepciones que se ha tenido del deporte a lo largo de la historia de nuestro país....

Por Claudio Morresi. Las imágenes del paso del atleta jamaiquino Usain Bolt por Buenos Aires permiten ilustrar las diferentes concepciones que se ha tenido del deporte a lo largo de la historia de nuestro país.

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Por Claudio Morresi

Las imágenes del paso del atleta jamaiquino Usain Bolt por Buenos Aires permiten ilustrar las diferentes concepciones que se ha tenido del deporte a lo largo de la historia de nuestro país.

Hay un hilo conductor entre Bolt compitiendo con el Metrobus mientras el jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri, lo espera en la meta; Carlos Menem jugando al básquet con el gigante Jorge González; el dictador Jorge Videla entregando la Copa del Mundial ’78 o cualquier actor de la política argentina jugando un picadito de fútbol o lo que sea rodeado de una nube de fotógrafos.

A esas imágenes las une una concepción de utilización del deporte como fin meramente propagandístico. Usando discursos muy parecidos sobre la importancia que tiene el deporte en una sociedad pero, en gran medida, la foto que saldrá al otro día en los medios será el faro que guía sus acciones.

Pero existe otra concepción del deporte. La historia también nos muestra imágenes o acciones que han trascendido especialmente por el compromiso social que tenían.

A Eva Perón la recordarán pateando una pelota cuando daba la apertura a los juegos que permitieron un control médico asistencial a grandes sectores de nuestra sociedad que necesitaban a un Estado presente.

A Raúl Alfonsín recibiendo a la selección argentina de fútbol, ganadora del Mundial ’86, y ofreciéndoles el balcón para que salgan a saludar, sin sumarse a esa foto por la que otros pagarían millones.

A Néstor Kirchner llamando por teléfono a deportistas y cuerpos técnicos para felicitarlos por su esfuerzo, sin ninguna conexión radial o televisiva de por medio. En tiempos difíciles se comprometió cada año en aumentar el presupuesto para el deporte; acción que poco trascendió, pero que fue determinante para el desarrollo de la actividad mientras salíamos del infierno.

A Cristina Fernández logrando que el deporte y la actividad física sean una política de Estado, pedido histórico de la comunidad deportiva, que hoy es realidad al haber reglamentado las leyes de los Juegos Evita y del Enard.

El presente y el futuro nos seguirán demostrando en fotos o acciones quiénes se ubican más cerca o más lejos de cada concepción. Algunos saldrán sonrientes en alguna tapa de un diario muy cerquita del ídolo deportivo; mientras que a otros, como bien dice la ministra Alicia Kirchner, los encontrarán trabajando para que el deporte sea una herramienta más para el desarrollo humano.

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