Buenos Aires, 13/12/2017, edición Nº 1855

Una semana para recordar el Alzheimer

Se realizarán charlas, debates y acciones en todo el país, con la intención de dar a conocer las características de la enfermedad y cómo enfrentarla. La Sociedad Argentina de Neurología organiza las actividades que se podrán consultar en su página web. (Ciudad de Buenos Aires) En la Semana Nacional de Trastornos de la Memoria y el Día Mundial del Alzheimer, que se conmemorará el próximo 21 de septiembre –propuesto por...

Se realizarán charlas, debates y acciones en todo el país, con la intención de dar a conocer las características de la enfermedad y cómo enfrentarla. La Sociedad Argentina de Neurología organiza las actividades que se podrán consultar en su página web.

(Ciudad de Buenos Aires) En la Semana Nacional de Trastornos de la Memoria y el Día Mundial del Alzheimer, que se conmemorará el próximo 21 de septiembre –propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS)–, se realizarán charlas, debates y acciones en distintos centros del país con la idea de dar a conocer la enfermedad, ampliar el conocimiento y dar cuenta del impacto que tiene no sólo en la persona afectada, sino también en toda su familia y en la sociedad en su conjunto. El cronograma completo de actividades se podrá consultar en la página web de la Sociedad Argentina de Neurología: www.sna.org.ar. El Alzheimer consiste en un desorden cerebral que afecta la habilidad de las personas para llevar a cabo sus actividades diarias y es la forma más común de demencia entre los mayores, involucrando áreas del cerebro que controlan la velocidad del pensamiento, la memoria y el lenguaje, entre otros aspectos. Según la OMS, se estima que hay 35 millones de afectados en el mundo por esta enfermedad.

Ignacio Demey, especialista en Neurología y jefe de la Unidad de Neurociencias Cognitivas del Instituto de Neurociencias Buenos Aires (Ineba), señaló que “lo primero que se afecta en el Alzheimer es la memoria para hechos recientes, por eso lo ideal es diagnosticar a tiempo esta enfermedad, antes de que el daño a nivel cognitivo sea irreversible. A lo largo del tiempo, la persona que la padece puede llegar a olvidarse cuántos hijos tiene, el nombre de ellos y lo que hizo hace tres horas, algo que se verá acompañado con trastornos en la conducta, generando en el paciente depresión, ansiedad e irritabilidad”. “No podemos decir que el Alzheimer tiene cura, pero sí podemos frenar su avance, por eso es de vital importancia concientizar a la población durante esta semana”, añadió. En este sentido, Ineba realizará mañana una charla a las 18 en su sede del barrio porteño de Almagro, titulada: “Alzheimer, preguntas y respuestas sobre un problema complejo”, donde especialistas abordarán esta problemática.

Hasta ahora la ciencia no logró identificar la causa del Alzheimer y en la actualidad los tratamientos apuntan a lograr una mejor calidad de vida en el paciente y su familia, por eso es fundamental encararlo con un tratamiento interdisciplinario. La enfermedad, normalmente, se manifiesta después de los 65 años y el riesgo a desarrollarla aumenta con la edad, aunque algunas personas jóvenes pueden presentar signos de esta patología. Según reportes a nivel mundial, aproximadamente el cinco por ciento de hombres y mujeres entre los 65 y los 74 años desarrollan Alzheimer, mientras que entre los que tienen más de 85, el porcentaje alcanza al 50 por ciento. Frente a eso, es importante considerar que la enfermedad de Alzheimer no es parte del envejecimiento normal y es fundamental prestar atención a síntomas que ameritan realizar una consulta médica.

 

El médico especialista en Neurología de Ineba explicó que “existen diferentes mecanismos de diagnosticar la enfermedad”. “Primero se realiza una entrevista con el paciente y con un informante confiable. Luego llega el turno de una evaluación física, de los estudios complementarios de laboratorio y de las neuroimágenes, haciendo resonancias del cerebro. Por último, aplicamos una evaluación neurocognitiva, que permite saber cómo rinde esa persona en diferentes pruebas que evalúan la atención, la memoria y el lenguaje. Con esto uno hace un perfil de funcionamiento, para llegar a un diagnóstico y así determinar si el tipo de Alzheimer que presenta es leve, moderado o severo, según el grado de afectación cognitiva o conductual”, agregó.

La actividad física regular también tiene un claro beneficio en la salud y calidad de vida de las personas ante el Alzheimer. Además, el ejercicio mental es un aliado fundamental para mantener un cerebro saludable. Demey afirmó que “las personas que no han ejercido mucha actividad con su cerebro a nivel mental, físico o social tienen más tendencia a desarrollar problemas de este tipo”. “Aquellos que no se cuidan a nivel de los factores de riesgo vascular: presión alta, diabetes, colesterol y los fumadores serán más propensos a padecerla”, añadió.

Como el Alzheimer afecta la capacidad de funcionar del individuo, en la vida cotidiana compromete no sólo al enfermo, sino también a su familia. Hernán Mariotti contó a este diario el caso de su madre Nélida Moreta –ya fallecida–, quien convivió con esta enfermedad 17 años. “Los enfermos requieren de un cuidado permanente, que no da respiro. Frente a esto, el familiar de un enfermo de Alzheimer se ve muchas veces sobrecargado por una tarea que es sumamente estresante, por eso es fundamental que exista solidaridad intrafamiliar y que cada miembro tenga un mismo grado de compromiso que el resto.” En tanto, Analía Freire, hija de Lidia, una paciente con Alzheimer diagnosticada a los 56 años, dijo que “la mejor manera de contener al enfermo es no olvidarlo, acompañarlo en todo momento y aceptar que la persona querida no va a seguir siendo la que fue”.

 

 

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