Una investigación reveló cuál es el horario para enfrentar una terapia

Una investigación reveló cuál es el horario para enfrentar una terapia

(CABA) Enfrentar una terapia puede ser un desafío en sí mismo. Muchas personas detestan solo la idea de “desnudar” su psiquis con un extraño, otros aseguran que pueden arreglar sus problemas por su cuenta, aunque para un gran grupo tener una óptica alejada de su realidad puede resultar de gran ayuda.

No todos van a un analista por las mismas razones. Están aquellos que los hacen para mejorar su vida en pareja o los que tienen cuentas pendientes del pasado, entre otras, y los horarios que eligen para hacer la inducción están relacionados más con la agenda cotidiana, con el momento en que tienen el famoso hueco. Sin embargo, un equipo científico reveló cuál es el mejor momento del día para enfrentar grandes traumas, fobias y temores desmedidos.

La investigación, realizada por la Universidad Metodista en conjunto con la Universidad de Michigan, ambas de Estados Unidos, se centró específicamente en un tratamiento denominado “terapia de exposición”. En este tipo de análisis, los pacientes trabajan con especialistas de la salud mental para enfrentar situaciones que normalmente les causarían pánico o mucho miedo. El objetivo principal del método es disminuir esas respuestas de estrés con el tiempo.

“Por ejemplo, un paciente puede pensar que permanecer encerrado en un ascensor podría hacerlo perder el control o hasta desmayarse, asfixiarse, o puede crear síntomas físicos que serían intolerables“, explicó Alicia Meuret, PhD, directora del departamento de investigación de ansiedad y depresión de la Universidad Metodista. Y agregó a la revista Time: “Al permanecer allí por un tiempo prolongado, se da cuenta que el resultado tan temido no se produce, a pesar de los altos niveles de ansiedad. A esto le llamamos aprendizaje correctivo”.

El trabajo incluyó a 24 personas con diferentes desórdenes de pánico y agorafobia -temor desmedido en los lugares públicos-. Los participantes recibieron sesiones semanales a lo largo de tres semanas, en situaciones “límite” para ellos, desde un cine repleto, una plaza o el transporte público, entre otros.

La gran mayoría de los participantes mostró una mejora, sin importar el momento del día en que realizaron las sesiones. Aunque los investigadores pudieron descubrir que aquellos que lo realizaban por la mañana tuvieron avances más rápidos.

Cuando los pacientes regresaban de sesiones matinales obtenían puntajes más bajos en los test de apreciación de amenazas, conductas de evasión y hasta en la gravedad de los síntomas de pánico. También creían que tenían un mayor control sobre sus temores en general.

Según los especialistas, la mañana es el momento ideal debido a la producción de cortisol, una hormona que regula el estrés y el miedo, y que se encuentra en su mayor punto de producción durante las primeras horas del día. Además, los autores explicaron que otros factores como el ritmo circadiano natural y la calidad y cantidad de sueño podrían influir en la eficacia de la terapia matutina.

“Nuestros descubrimientos promueven la ventaja de una situación que todos atravesamos, la de los efectos de dos fenómenos naturales: nuestra propia producción de cortisol y la hora del día”, finalizó Meuret. NR

Sad patient trying to explain to his therapist his problems on the foreground