Buenos Aires, 14/12/2017, edición Nº 1856

Una extraña plaga está dejando sin hojas a los jacarandás de la Ciudad

Un insecto, que hasta ahora vivía en la Mesopotamia, les come los tallos y en diez días quedan pelados. Lanzan un plan de emergencia para combatirlo.

(CABA) Una de las postales de Buenos Aires está amenazada. Los jacarandás, acaso el árbol más pintoresco de la Ciudad, están siendo atacados por una extraña plaga que los deja sin hojas. El insecto ya afectó a un 10% de los árboles y obligó al Gobierno porteño a lanzar un plan de emergencia para combatirlo.

Se trata de un insecto conocido como “chinche de encaje”, que mide unos 3 milímetros y se alimenta del tallo de las hojas del jacarandá. Si bien hay registros de su presencia desde 1930, sobre todo en Entre Ríos y otras zonas de la Mesopotamia, es la primera vez que aparece en Buenos Aires. No afecta en absoluto a las personas pero sí hace que el jacarandá se quede sin hojas en diez días.

“A diferencia de otros árboles, lo normal es que el jacarandá, en esta época, esté repleto de hojas, porque las pierde en primavera, cuando florece. Pero a fines de febrero notamos que los 51 ejemplares que tenemos se defoliaron. También recibimos consultas de vecinos de la Ciudad y de Florencio Varela, San Isidro y Quilmes”, explicó Graciela Barreiro, directora del Jardín Botánico de la Ciudad. Y afirmó: “Es la primera vez que esto sucede en Buenos Aires y tampoco encontramos bibliografía de situaciones similares en otras partes del mundo”.

Ante el hallazgo, las autoridades de Espacios Verdes y Arbolado porteñas empezaron a hacer un relevamiento y se toparon con que unos 1.500 jacarandás estaban afectados, lo que equivale al 10% del total: en Buenos Aires hay unos 12.000 ejemplares en las calles y otros 3.000 en los parques y plazas.

Las zonas con más jacarandás son las avenidas Figueroa Alcorta, Sarmiento, la 9 de Julio, San Juan, entre otras. La plaza Seeber, frente a la Embajada de Estados Unidos, es otro lugar clásico. Por ejemplo, un 10% de los jacarandás de la avenida Sarmiento están afectados, lo mismo que los que están sobre la vereda del MALBA, en Figueroa Alcorta al 3400.

De acuerdo al último Censo Fitosanitario, que se realizó en 2011, el jacarandá es el cuarto árbol con más ejemplares de la Ciudad, detrás del fresno americano (143.405), el plátano (34.338) y el tilo (17.824). En total, en Buenos Aires hay 424.365 árboles.

¿Por qué se produjo esta plaga? Al ser la primera vez y al haber pasado tan poco desde su descubrimiento, hay muy pocas certezas por ahora. Pero se cree que se trata de un insecto que se reproduce más aceleradamente en climas secos y con temperaturas altas. Y estas condiciones son las que se dieron en la zona metropolitana desde febrero hasta hoy: la temperatura estuvo siempre entre 5 y 7 grados más arriba que la media histórica de 17 grados para abril y en lo que va del mes llovió sólo un milímetro, cuando lo normal es que promedien los 97 en el mes, explicaron desde la Ciudad.

El Ministerio de Ambiente y Espacio Público tuvo que poner en marcha un plan de emergencia. La decisión es combatir a la chinche con imidacloprid, un insecticida que también se usa en las pipetas antipulgas que se les colocan a los perros. Como la opción de fumigar está descartada por los eventuales riesgos para las personas, quedaron dos opciones. La primera es regar a los árboles con la droga y la otra es inyectársela.
“Vamos a seleccionar 200 árboles y a probar los dos métodos, para elegir cuál resulta más conveniente y luego trabajaremos con el resto de los ejemplares”, adelantó Nicolás Quintana, director de Espacios Verdes de la Ciudad.

Explicaron que elegirán a algunos de los ejemplares más añosos y también a otros de los que aún no quedaron totalmente defoliados, por ejemplo. Tampoco descartan usar la droga en los árboles que aún no fueron afectados, como prevención.

El método de riego hace que el imidacloprid actúe en una semana mientras que con la inyección el efecto comienza entre las 24 y las 72 horas. Cada jeringa cuesta unos $ 50 y a cada árbol hay que aplicarle entre cinco y seis.

Por lo pronto, la gente del Gobierno porteño está cruzando información con sus pares de Entre Ríos y Santa Fe, y especialistas en Entomología de la Universidad Nacional de La Plata están estudiando al insecto para determinar precisiones sobre su comportamiento. Además, las autoridades abrieron una casilla de mail para recibir información de cualquier vecino que observe un jacarandá sin hojas.

¿Y qué pasará con los árboles que ya fueron atacados por la plaga? Se espera que puedan producir una segunda foliación, que les vuelvan a crecer las hojas, y también que en primavera puedan florecer. Pero la verdad es que no está claro: no hay antecedentes.

Para alertar: reclamosmayep@buenosaires.gov.ar es el mail al que los vecinos pueden escribir si ven un jacarandá sin hojas.

jacarandas

Fuente: Clarín

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