Una estudiante de Berazategui con promedio 9 no se recibe porque su...

Una estudiante de Berazategui con promedio 9 no se recibe porque su mamá con leucemia debe cuotas

(PBA) Imaginemos un mundo feliz como el que diseñó en su libro Aldous Huxley. La guerra y la pobreza han sido erradicada, y todos son permanentemente felices. Pero para lograr eso, fueron destrozadas muchas cosas, entre ellas la cultura.

¿Que es lo que desearía cualquier director de un colegio? Tener una estudiante 10. ¿Que es lo que le gustaría tener en clase a una maestra? Una estudiante brillante que sea ejemplo para el resto. ¿Que pretenden los estudiantes de un curso? Que haya una compañera que sea buena, que ayude cuando que hay que remar y comparta sus conocimientos. ¿Que sueño tiene una madre? Una hija estudiosa.

Todo eso lo reúne una chica. Se llama Rocío Galassi, tiene 17 años y cursa el último año del secundario en la escuela Almirante Brown de Berazategui. En el primer trimestre tuvo ocho diez y dos nueves en las diez materias que cursa. En el segundo trimestre mejoró lo casi inmejorable: tuvo diez en las diez materias.

No sólo eso. Los estudiantes de su curso la eligieron como la mejor compañera. Además de inteligente es muy buena persona. Con estos datos podemos pensar que la vida le sonríe a Rocío. Pero la mamá de Rocío tuvo un autotrasplante hace cinco años. Sufre de leucemia. Docente, consejera escolar y cabeza de familia. Ella lleva adelante la casa sin ayuda alguna. Además de Rocío tiene otra hija de 14 años. Pero su lucha sufrió un contratiempo. Por su enfermedad tuvo que empezar una serie de tratamientos y se atrasó en el pago de las cuotas del colegio.

La deuda es de 10.000 pesos.  Para Rocío es una montaña que no puede escalar a pesar de sus notas y su don de gentes. Sólo le entregan el boletín, pero no recibirá el título, del que sólo la separan tres meses y 10.000 pesos.

Hay soluciones a este problema. Pero el colegio no quiere darlas. Una es que la institución le proporcione una beca a Rocío. Se niegan y la amenazan con darle el pase a otro colegio. No importa que sea la mejor del colegio, no interesa que sea la mejor compañera, no califica que la chica haya sido la abanderada desde primer año hasta este sexto.

Rocío vive en un hogar humilde y desea ser ingeniera petrolera. Lleva una vida llena de sueños, como los de toda chica de 17 años. Ella también tiene en mente su mundo feliz. Seguramente uno donde el dinero no sea el pase a la felicidad. Donde no pagar una cuota signifique ser ignorante o pobre.

Otros viven en el mundo feliz de Aldous Huxley. Donde en el escalón más alto están los alfas y en el más bajo los epsilones. El colegio vendría a ser alfa y Rocío una epsilón.

Estamos viviendo ese mundo feliz. Aquel donde sólo se pueda progresar por el dinero. La chequera de Rocío sólo exhibe inteligencia y bondad. Dos monedas, que para algunos, valen menos que un centavo.

S.C.