Buenos Aires, 19/10/2017, edición Nº 1800

Una escritora argentina ganó US$ 780.000 en un concurso literario infantil

La escritora e ilustradora Marisol Misenta, que colaboró con Paul Auster, fue distinguida, entre 207 autores, con el Astrid Lindgren, uno de los galardones más prestigiosos de la literatura infantil y juvenil, creado por Suecia en 2003, y contó que el jurado encontró en su trabajo “un estilo desenfadado que rompe con el conservadurismo” (Ciudad de Buenos Aires) Marisol Misenta, más conocida como Isol, fue distinguida ayer con el premio Astrid...

La escritora e ilustradora Marisol Misenta, que colaboró con Paul Auster, fue distinguida, entre 207 autores, con el Astrid Lindgren, uno de los galardones más prestigiosos de la literatura infantil y juvenil, creado por Suecia en 2003, y contó que el jurado encontró en su trabajo “un estilo desenfadado que rompe con el conservadurismo”

marisol misenta

(Ciudad de Buenos Aires) Marisol Misenta, más conocida como Isol, fue distinguida ayer con el premio Astrid Lindgren 2013. Se trata de uno de los galardones más prestigiosos del mundo en literatura infantil, creado en 2003 por el gobierno sueco en memoria de Astrid Lindgren con el objetivo de potenciar el interés por este tipo de escritura. Busca, también, reconocer a autores e ilustradores que inciten la lectura siguiendo el espíritu de la creadora del personaje Pipi Calzaslargas.

“Isol crea libros con imágenes desde las perspectivas de los niños que vibran con energía y emociones explosivas. Con facilidad y un humor liberador evoca también las páginas negras de la existencia.”, evocó el jurado.

Así, elegida entre 207 candidatos de 67 países, la ilustradora obtendrá la suma de 5 millones de coronas suecas (780.000 dólares) el próximo 27 de mayo en una ceremonia que se desarrollará en el Konserthus de Estocolmo. Este año, además, será nuevamente nominada al premio Hans Christian Andersen, una suerte de “pequeño Premio Nobel” del que fue finalista en 2006 y 2007 y que el año pasado fue para la argentina María Teresa Andruetto.

Ante semejante panorama, la pregunta se cae de madura: ¿estamos ante un apogeo de la literatura infantil argentina? Desde su punto de vista, este género ya no piensa la producción de contenidos en términos didácticos o moralistas sino que busca que las historias se transformen en “un lugar de experimentación”, tanto para los adultos como para los niños. Al menos eso es lo que ella persigue en cada una de sus historias. “No hago cosas que no me gustan, yo quiero que la persona que me lea sea un par, sin importar la edad”, asegura.

 

|Fuente: La Nación

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