Buenos Aires, 17/12/2017, edición Nº 1859

Una colección de arte que recupera la esencia de los años 90

El juez, profesor y coleccionista de arte, Gustavo Bruzzone, presentó anoche una serie de obras que integran su colección personal, expuesta hasta fin de mes en la Fundación PROA, que forma parte de la gran exposición “Algunos Artistas / 90-HOY”, un recorrido por el arte argentino del último cuarto de siglo. (CABA) La muestra, que se podrá visitar hasta fin de mes en la Fundación PROA, en el barrio de La...

El juez, profesor y coleccionista de arte, Gustavo Bruzzone, presentó anoche una serie de obras que integran su colección personal, expuesta hasta fin de mes en la Fundación PROA, que forma parte de la gran exposición “Algunos Artistas / 90-HOY”, un recorrido por el arte argentino del último cuarto de siglo.

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(CABA) La muestra, que se podrá visitar hasta fin de mes en la Fundación PROA, en el barrio de La Boca, presenta un panorama del arte argentino de 1990 a la actualidad, a través de más de 300 obras de cien artistas, entre los que figuran, dentro de la colección de Bruzzone, nombres como Pablo Suárez, Miguel Harte, Marcelo Pombo, Román Vitali, Agustín Inchausti, Karina El Azem, Carlota Beltrame, Alicia Herrero, Sandro Pereira y Fernanda Laguna.

Así como Marcos López, Cristian Dios, Sergio De Loof, Pablo Siquier, Fabio Kacero, Ernesto Ballesteros, Magdalena Jitrik, Dino Bruzzone, Benito Laren, Marina De Caro, Ariadna Pastorini, Lux Lindner, Roberto Jacoby, Cristina Schiavi y Marcia Schvartz.

“Esta muestra consistió en la convocatoria de tres coleccionistas (Gustavo Bruzzone, Alejandro Ikonicoff y Esteban Tedesco) no sólo contemporáneos, sino contemporáneos del tiempo reciente de la Argentina”, explica el juez y profesor de la UBA en diálogo con Télam.

Y señala: “venimos a representar, a través de los artistas que tenemos en nuestra colección, los últimos 25 años del arte argentino”.

A comienzos de la década de 1990, Gustavo Bruzzone comenzó a reunir obras de los artistas más representativos del momento en la escena local, a partir de una estrecha relación con cada uno de ellos.

Actualmente, posee una de las colecciones más representativas y completas de ese período, una suerte de registro de una década, centrado principalmente en la galería del Centro Cultural Rojas, dirigida en ese momento por Jorge Gumier Maier.

“Es una muestra muy argentina, de artistas locales que, muchos de ellos, ya trascendieron las fronteras del país y son internacionales. Pero es básicamente el recorrido del arte local de los últimos tiempos”, explica Bruzzone, mientras señala un sector de la galería con fotografías de Marcos López, a quien el coleccionista le compró sus primeros cuadros.

Según Bruzzone, “en los grandes vectores de la historia del arte argentino se podría decir que los 20, los 40, los 60 y los 90 son momentos de cambio en las instituciones, donde se asientan determinados tipos de estética, tendencias o maneras de ver el arte. En los años 90, donde se centra mi colección, lo que hice fue reunir obras de un grupo de artistas que emergieron en la galería del Rojas”.

“Todo esto llegó con la recuperación de la democracia -explica el juez-. Para el año 1989 el Rojas elige un curador para su galería, que es Jorge Gumier Maier, y él empieza a convocar a un grupo de artistas con opciones estéticas bastante distintas a las que se venían viendo en los años 80. Ahí fue cuando empecé a reunir obras de ese grupo de gente y, con el paso del tiempo, un poco de todo eso está reflejado acá”.

La década del 90 comienza con un desdoblamiento entre las obras de Pablo Suárez, Miguel Harte y Marcelo Pombo, quienes se salen del marco de la pintura para cuestionar las obras de los 80, y el comienzo de un nuevo lenguaje estético. En ese sentido, la muestra recupera los debates intelectuales que surgieron es esa época, el escenario institucional y las discusiones en torno al “arte light”.

Para Bruzzone, “lo que uno puede ver, en el desarrollo del arte argentino, es que los 60 siempre quisieron dialogar con los 90, aunque no tengan mucho que ver, salvo en que ambas décadas hubo una enorme irrupción de artistas. Es sorprendente, porque algunas obras, como las de Pombo, Harte y Suárez, ya son obras emblemáticas de un determinado momento”.

“Claro que hubo muchas más cosas que salieron del Rojas, esto es sólo un recorte, pero un recorte bastante representativo de lo que ocurrió en aquella interesante época”, concluye en coleccionista.

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