Un peronista se suma al gobierno de Vidal

Es Francisco Echarren, que gobierna Castelli.

(PBA) Francisco Echarren, intendente de Castelli, se convertirá en otro intendente peronista que se incorpora al gabinete de María Eugenia Vidal. El alcalde, que forma parte del grupo Fenix, aterrizará en el staff bonaerense como subsecretario de Tierras, Urbanismo y Vivienda.

Echarren tiene 36 años y es intendente desde el 2011. Reeligió el año pasado y saldrá hoy de una reunión hoy con Vidal como funcionario bonaerense. “Yo soy un peronista que colaborará con la gestión de la gobernadora” le dijo Echarren a los alcaldes del PJ a los que consultó sobre su decisión.

“Pero no me pinto de amarillo” les dijo a varios peronistas con los que habló en estas horas y a los que les anticipó que se sumaría al equipo de Vidal.

Con numerología fría, en La Plata anotan a Echarren como su intendente número 70 y lo engloban en un paquete que incluyó, en estos meses, al vecinalista Carlos Berterret y, entre otros, a los peronistas Ismael Passaglia de San Nicolás y Hernán Bertellys de Azul.

Cerca de Echarren, manotean otra linea argumental. Entienden que Vidal apunta al peronismo para sumar “gestión” y que esos movimientos significan, aunque de manera sutil, una diferenciación con la postura de Mauricio Macri que decidió cerrarle las puertas a dirigentes del peronismo.

Remiten, sin decirlo, a un asunto puntual: la disputa que visibilizó Emilio Monzó respecto a la incorporaciones de peronistas, como contraposición al perfil “CEO”, refleja a la vez la derrota -al menos parcial- del sector que comanda Monzó.

En Buenos Aires, quizá porque el territorio tiene otras características y demandas, Vidal juega más fuerte en el vínculo directo con el peronismo.

Para algunos, la gobernadora ensaya una cierta “peronización” que, en definitiva, tiene una matriz bastante visible: Federico Salvai, su flamente jefe de Gabinete, Cristian Ritondo de Seguridad y Joaquín De la Torre, a cargo de Gobierno son dirigentes venidos del peronismo.

Es decir: en tres cargos estratégicos, Vidal se recuesta sobre hombres formados en el peronismo.

Se desliza, además, que un hombre del PJ podría ser el futuro ministro de Producción aunque, en La Plata, se apuran a fijan límites y bordes.

“¿Puede aparecer Alejandro Granados, de Ezeiza, como ministro de Vidal?” fue el sondeo que se hizo en estas horas en el gobierno bonaerense.

Simple: la mandataria, a la hora de elegir peronistas, quiere acotarse a un perfil determinado. Es, a la vez, una jugada hacia adentro del peronismo porque Echarren llega con el acompañamiento de varios intendentes del PJ. “No es una movida solidaria de Francisco” confió un operador peronista.

Echarren, según lo que charló con Vidal, irá a la subsecretaría de Tierras, Urbanismo y Vivienda que ocupa Mauricio Butera, un funcionario que llegó de la mano de Edgardo Cenzón a la cartera de Infraestructura.

Butera, cuentan en La Plata, se va a estudiar al exterior. El dato viene a cuenta para evitar rumores sobre malestar con la llegada de Roberto Gigante, el sucesor de Cenzón en Infraestructura.

Pero esa subsecretaria, enfocada en un tema complejo como la vivienda y la urbanización, se convertiría el año próximo en una agencia que se enfoque en políticas específicas.

Hay, según datos que mencionan en La Plata, 1500 asentamientos en el conurbano, Mar del Plata y gran La Plata que están en situaciones irregular en materia de tierras.

El renglón político es más sutil: Vidal potencia, al tomar este tema, una de las definiciones del discurso del Papa Francisco respecto al techo y la tierra, pilares de la triada papal que se completa con trabajo.

S.C.