Buenos Aires, 21/09/2017, edición Nº 1772

Un estudio revela que se necesitan 6000 pesos por mes para una familia tipo

Comer de forma saludable casi duplica el valor de la canasta básica alimentaria

Una familia que quiera comer de manera saludable hoy necesita casi el doble de dinero que lo que gastaría si limitara su compra a los productos de la canasta básica.

Los datos surgen de un reciente estudio que realizó el Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación (Cepea), que dirige el nutricionista Sergio Britos. El relevamiento fue encargado por la firma Bunge y Born.

Hoy, comer de manera saludable cuesta unos $ 6025 por mes para una familia de cuatro personas. La canasta básica alimentaria (CBA) que elabora la consultora FIEL -el Indec ya no publica más este indicador- tiene un costo familiar de $ 3323.

¿Qué come una persona que dispone de $ 27 diarios en la ciudad? Al mes, unos seis kilos de pan, 1,114 kg de galletitas, un kilo y medio de distintos tipos de harinas, 600 gramos de arroz, 1,300 kg de fideos, siete de papa y casi uno de batata. También, un kilo y medio de azúcar y 250 gramos de distintos tipos de dulces. En contraposición, come apenas cuatro kilos de hortalizas y cuatro de frutas. Algo más de seis kilos de carne y un cuarto kilo de queso. Consume casi ocho litros de leche y nueve huevos. También usa un litro y medio de aceite y toma cuatro litros de gaseosas light y otros 3,5 de bebidas regulares. Consume unos 600 gramos de yerba y unos 60 gramos tanto de té como de café. El cálculo de $ 27 diarios es un promedio que resulta de dividir $ 3323 por cuatro y a su vez por 30. En realidad, los adultos usan $ 37 diarios y los niños, $ 19.

¿En qué difiere esto de una canasta básica saludable? Según el estudio de Britos, se necesitan unos 50 pesos diarios por persona para alcanzar una alimentación equilibrada. También se trata de un promedio. En el caso de los adultos, serían $ 67, y en los niños, $ 48.

¿Cómo se compone ese gasto? Se necesitan 11 pesos diarios para consumir la cantidad recomendada de leche, queso y yogur, y una pequeña proporción de pan y galletitas. Hay que sumarle $ 12,4 diarios para que las frutas y las hortalizas de todo tipo representen una tercera parte de la alimentación. En cambio, sólo deberían usarse unos $ 3,6 para papa, batata, pizzas y otras harinas. Las carnes y el huevo deberían representar una proporción menor del presupuesto: para comer la cantidad recomendada se necesitan unos $ 9,4 diarios. Las legumbres y las semillas, el arroz integral y las pastas de sémola sumarán otros $ 4, y el aceite de oliva, un peso diario. Hay que sumar $ 6,2 en gastos de alimentos ocasionales y otros $ 2,4 para otro tipo de condimentos.

La dieta nacional

El estudio analizó el costo de una canasta saludable, en consonancia con las nuevas guías alimentarias de la Argentina. Se elaboró sobre la base de una dieta de 2000 calorías y con los precios a agosto pasado.

Se analizó el consumo de distintos alimentos en el hogar. Al compararlos con las guías alimentarias y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, se determinó cuáles eran las principales brechas alimentarias del país, que son la diferencia entre los que consumimos y lo que deberíamos comer.

Los resultados aportaron que comemos un 60% menos de las hortalizas y frutas que lo que se requiere para una dieta saludable y equilibrada. También un 40% menos del consumo ideal de lácteos. En contraposición, el exceso en la ingestión de carne vacuna es del orden del 100% y el de azúcares y panificados, de 120%.

El consumo de leche es bajo y en cambio es alto el de queso. El 60% de la leche que se produce para el mercado interno se destina a elaborar queso y sólo el 40% se ingiere en forma bebible.

Según apunta Britos, la calidad de la dieta promedio argentina es la mitad de lo que podría ser en términos saludables. Se llega a esta conclusión por dos caminos: al analizar las brechas alimentarias se encuentra que la calidad promedio de la dieta argentina es inferior a la mitad del estándar mundial, al ubicarse en el puesto 45 sobre 100. El estudio también midió un “puntaje nutricional” que cuantifica, tomando como base los consumos calculados, la relación entre nutrientes esenciales y críticos. El puntaje alcanza la mitad del valor del modelo de dieta saludable.

Cómo es hoy la mesa de los argentinos

Exceso de calorías malas

Tres de cada 10 calorías consumidas provienen de alimentos de muy baja calidad

Poca variedad

Dos de cada tres calorías consumidas se derivan de la ingestión de pan, harinas, carnes, aceites, azúcares y bebidas azucaradas. Sólo una de cada tres viene de otro grupo alimentario, como lácteos, frutas o verduras

Poca agua, mucha azúcar

Sólo el 30% de los líquidos consumidos por escolares es agua. El 55% son bebidas azucaradas y el 15%, bebidas sin azúcar

Verduras y frutas

Para el 66% la variedad se limita a lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, manzana, naranja y banana

Alimentos procesados

El 60% de los alimentos que se consumen no son procesados por la industria. El 20% tiene un grado medio y otro 20%, alto

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