Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

Hay entre tres y cuatro denuncias semanales por agresiones a médicos en la Ciudad

Una profesional del Hospital Rivadavia fue atacada en la Villa 31. Le gatillaron un arma cuatro veces.

(CABA) Cada semana, la Asociación de Médicos Municipales recibe entre tres y cuatro denuncias por agresiones a profesionales. Pero pocas son tan violentas como la que recibió una médica del Hospital Rivadavia, cuando fue a la Villa 31 a atender un paciente. Cuando volvía caminando a la ambulancia del SAME, un grupo de jóvenes la atacó y uno de ellos le gatilló un arma cuatro veces. Las balas no salieron. La salvó el policía que la acompañaba, que puso en fuga a los atacantes y logró sacarla del barrio.

La médica es Andrea Gómez, que relató su experiencia en diálogo con el canal A24. Cerca de las 17 del lunes, llegó a la Villa 31 de Retiro en una ambulancia del SAME y caminó 300 metros junto a un efectivo de la Policía de la Ciudad hasta una casa a la que sólo se podía acceder a pie. Cuando llegó, le informaron que ya no hacía falta el servicio médico.

Cuando regresaban a la ambulancia, llegaron a caminar 30 metros y aparecieron seis hombres. “Eran varones jóvenes y uno de ellos sacó un arma y gatilló cuatro veces sin mediar palabra -contó la mujer-. No sabría decir los motivos por los que gatillaron, ni siquiera fue motivo de robo, de discusión, de nada”.

La médica relató que el policía que iba con ella “inmovilizó el arma, se la logró quitar a esta persona, me cubrió y logró sacarme rápidamente del lugar”. También señaló que dos de los hombres intentaron trenzarse a golpes con el efectivo. También afirmó que por el estrés no puede identificar a los atacantes. La Policía, que incautó el arma, inició una investigación.

Las agresiones a médicos aumentaron en número y en gravedad -sostiene el titular de la Asociación de Médicos Municipales, Jorge Gilardi-. Hay entre tres y cuatro denuncias por semana, aunque no es tan frecuente que sean del nivel de ésta. La médica fue a atender un código amarillo y le dijeron que el paciente no estaba. No es que suponemos que el ataque fue una trampa. Fue una situación de agresión en que les gatillaron por gatillar. Hay que cuidar al que cuida y que trabajar por una sociedad que se respete a sí misma y a sus instituciones, una de las cuales es el hospital público”. NR


Fuente consultada: Clarín

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