Buenos Aires, 20/11/2017, edición Nº 1832

Tras cuatro décadas de abandono, convertirán el Puerto de San Isidro en un parque público

El gobierno bonaerense cedió al municipio la administración. Habrá un paseo recreativo alrededor del canal y reubicarán a 24 familias.

(PBA) Después de casi cuatro décadas de un abandono que llegó a ser casi absoluto, las autoridades provinciales y municipales anunciaron el traspaso de la administración y la explotación del Puerto de San Isidro a la Comuna.

En este marco, la Intendencia confirmó que la idea es convertir el predio de siete hectáreas en un espacio público en el que los vecinos puedan disfrutar de la costa mirando de frente al río.

En lo inmediato, como parte del acuerdo, se conformará un Comité de Relevamiento con tres representantes del Gobierno bonaerense y tres de San Isidro, que durante los próximos cuatro meses deberán establecer los límites y alcances de esta transferencia y reubicar a las familias que viven de manera precaria en el lugar.

Si bien las tierras siguen perteneciendo a la Provincia, a partir de ahora el Municipio de San Isidro será responsable de administrarlas y podrá invertir y desarrollar proyectos propios, algo que hasta ahora la situación legal de los terrenos impedía.

“Nuestra intención es convertir el lugar en un parque público costero, un espacio integrador en el que todos puedan disfrutar de actividades deportivas, recreativas y culturales. Queremos que se convierta en un verdadero punto de encuentro para los sanisidrenses”, indica desde la Secretaría General de Gobierno municipal Federico Bereziuk.

Con juegos para chicos, integradores y saludables, áreas para practicar deportes, bicisendas e, incluso, un escenario para espectáculos, la iniciativa –que será completamente financiada por la Comuna– apuesta por un predio ciento por ciento destinado al esparcimiento, sin construcciones ni emprendimientos privados.

En los próximos 120 días, el Comité designado será responsable de establecer los lineamientos de acción y, fundamentalmente, de trasladar a las 23 familias censadas que hace años ocupan las viejas construcciones.

“Iniciaremos las gestiones junto a los Institutos de Vivienda nacional y provincial para que todas estas personas, en tanto cumplan los requisitos, puedan ser reubicadas como corresponde. Es el primer paso que debemos dar”, explica el funcionario en diálogo con el Zonal. Mientras tanto, las cuadrillas ya comenzaron algunas tareas básicas como tapar baches en las calles de acceso y cambiar luminarias.

Lejos del esplendor de antaño, y a pesar del estado deplorable en el que se encuentra, en el Puerto funcionan unos diez clubes náuticos y es un lugar de paso obligado para llegar por el Camino de la Ribera al Centro de Exposiciones o al Campo de Deportes N° 6, entre otros lugares.

No conocemos exactamente los detalles del proyecto pero van a mejorar los accesos y eso beneficiará a nuestros socios, siempre es positivo que la zona esté mejor”, afirman desde la administración del Club Tribunales, ubicado sobre el canal del Puerto.

En la Asociación Vecinal Ribera Norte también consideran que es “muy bueno” que la gestión quede en manos del Municipio aunque esperan conocer el masterplan y ser escuchados antes del inicio de las obras.

Juliette Massouh, miembro de la Comisión Directiva del grupo, sostiene: “Queremos que sea el primer parque público sustentable y que tenga una estética adecuada a San Isidro y su gente, que se ajuste a nuestra idiosincrasia –dice–. Las autoridades deberían integrar a la Dirección de Ecología local para que sólo se planten especies autóctonas: no queremos palmeras, esto no es Miami”.

Este punto de vista –conformidad con el traspaso e interés en participar con propuestas– es también el predominante entre los espacios de oposición política. En general aceptan que es “un buen primer paso” y enfatizan la necesidad de conocer los detalles y de que la Comuna brinde información, incluyendo la posibilidad de organizar un concurso público con propuestas.

Cuatro décadas de abandono
La construcción del Puerto de San Isidro comenzó en 1821. Cuatro años más tarde el “Druid” –con Guillermo Brown como navegante ilustre– fue el primer navío que desembarcó procedente de Buenos Aires.

En sus primeros tiempos entraban productos de la Mesopotamia y de Paraguay. A comienzos del siglo XX se instalaron areneras y en 1937 levantaron las construcciones actuales.

Cuarenta años después, dos problemas lo condenaron: la poca profundidad que imposibilitaba el ingreso de barcos de gran calado y los silos que cerraron porque se advirtió que el daño que producían en las calles los camiones que transportaban arena era mayor que la renta.

En 1978 el Puerto cerró definitivamente. Si bien en 2001 se creó un consorcio entre Provincia y Municipio para recuperar la zona, este convenio nunca se materializó. Desde 2003 hasta hoy, hubo un sinfín de desacuerdos sobre el destino del lugar y la forma de traspaso, que impidieron cualquier avance. NR


Fuente: Clarín

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