Buenos Aires, 24/08/2017, edición Nº 2083

Transforman las cúpulas icónicas de la Ciudad en un espectáculo envuelto en misterio

Entre proyectores, computadoras y parlantes, un colectivo artístico las transforma a través de música y animaciones. La convocatoria es secreta.

(CABA) No está permitido revelar la dirección y los 100 asistentes que consiguieron un lugar en la terraza de Montserrat están dispuestos a mantener el secreto. Incluso se comprometen –a fuerza de morderse las uñas– a resistir la tentación de subir los datos a las redes sociales. El ritual del misterio transforma el espectáculo en una cita exclusiva, donde se interpelan casi todos los sentidos. Entre proyectores, computadoras y parlantes, el colectivo artístico Al Ver Verás transforma el Palacio Barolo, La Inmobiliaria y otras cúpulas icónicas de la zona a través de música y animaciones. En vivo, y con un toque artesanal, se suceden imágenes, colores y sonidos que mantienen en alerta a los espectadores.

Mirá el video:

La fachada del Palacio Barolo es la vedette. Sobre el primer rascacielos porteño (se inauguró en 1923) se despliega un festín de formas geométricas, humanas, psicodélicas y artísticas donde cobra otro sentido la idea original del industrial Luis Barolo y el arquitecto Mario Palanti: En 1910 soñaron con traer las cenizas del poeta Dante Alighieri a Buenos Aires. Y para eso construyeron un santuario de 100 metros y 22 pisos en la Avenida de Mayo al 1300. Es sábado a la noche y esa joya de la arquitectura italiana ahora es el paño donde los intérpretes pintan una obra de geometrías imprecisas, ciervos y formas orgánicas.


Daniel Selén es realizador audiovisual, cantante, y cool hunter de terrazas. Después de una búsqueda itinerante que incluyó pruebas en San Telmo, ésta de Monserrat fue, por lejos, la que cumplía todos los requisitos para la puesta de Panorama: “Poder transformar al Barolo tiene un plus increíble”, afirma. Y no se equivoca. Junto al equipo integrado por músicos y artistas, ejecutan un guión que cruza lo artesanal y lo tecnológico sobre uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad y otros volúmenes vecinos de la Av. de Mayo.

A diferencia del mapping, la técnica que transforma los edificios en imágenes en 3D mediante programas pre establecidos, Al Ver Verás elige el camino del tiempo real: “Usamos 6 proyectores digitales, 4 retroproyectores y técnicas manuales”, señala Selén, que trabaja en sintonía junto a Martina Fraguela (retroproyección visual), Maxi Di Monte (percusión y teclados), Alejandro Chomicz (saxo y guitarra), Axel Eandi (bajo y teclados) y Diego Gentile (música y diseño sonoro).

“Las ejecuciones se realizan mediante un controlador de dos Mac Book Pro, con un software en tiempo real, y se elije en qué momento se disparan las animaciones, adaptadas a la forma del edificio“, agrega. “A través de la intervención de nuestro ambiente nos proponemos una mirada lúdica y analítica donde antes poníamos un ojo distraído, y muchas veces, alienado”, dice Selén. Y logra, por momentos, que el público mire con sus propios ojos, sin pantallas de por medio.

Las funciones se reanudarán en setiembre, con cupos limitados, y se anuncian sólo en el Facebook de Al Ver Verás. NR

Fuente consultada: Clarín

Comentarios

Ingresa tu comentario