Buenos Aires, 21/11/2017, edición Nº 1833

Todos los colectivos del área metropolitana podrían ser eléctricos para 2030

Dos ingenieros industriales presentaron un proyecto para renovar gradualmente toda la flota de colectivos convencionales por unidades eléctricas.

(CABA) Para 2030 toda la flota de colectivos de la región metropolitana de Buenos Aires podría ser eléctrica. Así lo sostiene una investigación de dos ingenieros industriales argentinos que realizaron una modelización para incorporar por etapas este tipo de movilidad, por la que obtuvieron un premio en el último Congreso Mundial de Energía, realizado en noviembre pasado en Estambul, Turquía.

El trabajo premiado, “Hoja de ruta y evaluación del impacto en infraestructura para introducir la electromovilidad en Buenos Aires”, desarrolla la posibilidad y factibilidad de planificar la electrificación gradual del sistema urbano de buses, que, aunque representa menos del 1% de las unidades que circulan en el distrito, genera el 25% de los gases de efecto invernadero (GEI), que provocan el cambio climático.

Gastón Turturro, miembro de la Comunidad de Líderes Energéticos del Cacme (Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía), y Matías Ubogui, de la Asociación Argentina de Vehículos Eléctricos y Alternativos (Aavea), presentaron el trabajo en el último congreso mundial: “Creemos que son el principal tema a abordar porque son los que más contaminan en términos marginales. Representan menos del 1% de las unidades de combustión interna (son 15.585 vehículos en el área metropolitana) y producen un cuarto de la contaminación que se genera”, indicó Tuturro.

Hoy, el sector del transporte representa el 12% (2012) del total de GEI del país, según el último inventario de gases, y la meta de reducción argentina presentada en el Acuerdo de París es del 15% de esas emisiones a 2030. “En este contexto, creemos que se necesitan políticas que fomenten el cambio de utilización de automóviles privados al uso del transporte público masivo y de motores de combustión interna a motores eléctricos”, agregó el investigador.

Según los modelos que desarrollaron los investigadores es factible avanzar con la transformación en la ciudad: “La electrificación debería ser gradual. Entendemos que el tema de la energía es una de las cuestiones que se están abordando en la Argentina, pero estimamos que para 2020 el 25% de la flota ya podría ser eléctrica”, arriesgó.

La investigación recuerda que, a nivel mundial, los vehículos eléctricos ya circulan en ciudades de los Estados Unidos, Europa, Japón y China. En América latina, sin embargo, todavía hay mucho en estudio. En ese sentido, Juan José Méndez, secretario de Transporte porteño, indicó: “Todas las posibilidades están siendo analizadas. Incluso hay una mesa intersectorial a nivel nacional que estudia el tema. Nuestra estrategia tiene que ir de la mano con la política energética nacional”.

Méndez hizo referencia al trabajo en conjunto entre los ministerios de Ambiente y Energía y la Agencia Metropolitana de Transporte, que estudia las alternativas de recambio. En poco tiempo comenzará una prueba piloto con las primeras unidades eléctricas, luego de que Ambiente llamara a licitación. “Va a ser como una prueba para ver cómo funcionan en distintos recorridos: dentro de alguna línea de Metrobus, por fuera, en el conurbano. Hay que evaluar trayectos y autonomías”, agregó el funcionario porteño.

El modelo desarrollado por los ingenieros propone centrales de carga robotizadas o no en las cabeceras y en horas de la noche (hora valle), cuando hay menor consumo energético. “Estimamos que se utilizarían unos 500 MW, que podrían alimentarse por ejemplo con 200 turbinas eólicas o una planta de ciclo combinados (operan con gas y con vapor). El sistema Metrobus ordena mucho el tema de la recarga“, consideró Turturro.

El recambio podría alcanzar a los taxis, en una segunda etapa. Para ellos, unas 38.000 unidades, proponen una carga nocturna en casa, estacionamiento o puntos públicos para carga completa. “Durante las horas de servicio, las recargas deben ser en puntos de carga rápida, completando entre un 50% y un 80% de la capacidad de la batería en unos 15 minutos”, sostienen los investigadores premiados. Esto sumaría una demanda de otros 50 MW de energía eléctrica.

El Congreso Mundial de Energía se realiza cada tres años. En la última edición entregó premios a los mejores 20 proyectos de investigación. La iniciativa argentina quedó en el noveno puesto. NR

Fuente: La Nación

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