Buenos Aires, 24/10/2017, edición Nº 1805

Tips para tener las mejores relaciones sexuales siendo una mujer de veinte años

Se dice que el sexo sólo es realmente bueno cuando las mujeres alcanzan los cuarenta, pero no tiene por qué ser así.

(CABA) Si una terapeuta sexual excéntrica me pidiera que me sentara y que dibujara mi vida sexual hasta el momento, parecería los dibujos de la infancia de un asesino en serie. Habría algo de sangre roja por todas las relaciones que han conseguido alcanzar la línea del año, garabatos hechos en pluma por la gente con la que he cogido hasta que dejaron de hablarme y una violenta salpicadura de pintura por los encuentros de una noche con amigos, colegas y gente que he conocido en las colas del baño. Por último, le echaría líquido inflamable a todo y le prendería fuego.

¿Nos puede culpar alguien por tener unas vidas sexuales tan revueltas? Combina una proliferación de las aplicaciones de citas con un tenaz rechazo a madurar y a dejar atrás la mentalidad fiestera de adolescente, y no será una sorpresa si tienes una generación de mujeres jóvenes cuyas vidas parecen más la de Fleabag que la de Kate Middleton. Lo que, por otro lado, estaría perfectamente bien si el disfrute del sexo no siguiera tan decantado hacia los hombres. Con tantos adolescentes que afirman “aprender” a coger a través del porno, no es una sorpresa que muchas mujeres heterosexuales digan que durante el sexo no sienten ningún tipo de placer.

La creencia aceptada es que, para las mujeres heterosexuales, el sexo es bastante aburrido hasta que llegas a los cuarenta, cuando de repente cada encuentro sexual que tienes acaba en orgasmo. Pero eso, claramente, es un crimen de discriminación por razones de edad; no hay ninguna razón por la que las mujeres en los veinte no sean capaces de poder hacer lo mismo. Así que aquí les traigo a algunos expertos que están de acuerdo conmigo y que ofrecen algunos consejos útiles.

OLVIDA LO QUE PENSABAS QUE SABÍAS

Vale, no todo todo. Si el ocho que dibujas con la lengua te funciona, sigue haciéndolo. Pero los expertos lo confirman: hay tantas expectativas sobre el sexo que puede llegar a ser abrumador. Denise Knowles, una terapeuta sexual de la organización benéfica Relate, explica que la mejor manera de resumir las dificultades sexuales de sus clientes es bajo el título de “ansiedad escénica”; en otras palabras, entrar en pánico si no lo haces bien.

Puede que el origen esté en preocuparse en si sabes o no, en problemas de imagen corporal, en experiencias pasadas complicadas o en asuntos emocionales; básicamente, en cualquier cosa que te impida relajarte. “Vemos un montón de imágenes sexuales en los medios (en el porno y en las películas) y existe una manera determinada de comportarse”, explica. “Si las mujeres creen que deben hacer ciertas cosas y son contrarias a cómo se perciben o a cómo quieren practicar sexo, ¿entonces cómo lo van a disfrutar?”.

DEJA DE PREOCUPARTE POR TU ORGASMO

Una gran parte del pánico escénico, según Denise, depende de cómo o de si tenemos un orgasmo. No ha cambiado desde que empezara su carrera como terapeuta sexual hace 25 años. Es sólo que ahora, en la era posterior a Sex and the City, las mujeres hablan más sobre ello.

“Hay mujeres que dicen que nunca han tenido uno”, afirma ella. “Cuando explico lo que es, dicen ‘Ah, entonces es posible…’. La gente piensa que es este momento de Cuando Harry encontró a Sally, o esperan que la tierra se caiga. Ayudo a la gente a entender qué pasa psicológicamente durante el orgasmo para que entiendan que algunos orgasmos serían de magnitud 1 en la escala de Richter y que otros pueden ser de magnitud 8. Y eso, que si te pones bajo presión para alcanzar el ocho, puede que te estés poniendo trabas para llegar a ese punto.

PERO SI ESTÁS PREOCUPADA, PRUÉBALO POR TU CUENTA PRIMERO

“La pregunta más común que nos hace la gente es ‘nunca he tenido un orgasmo, ¿me pasa algo malo?'”, afirma Renée, quien ha trabajado en la sex shop para mujeres Sh! en Londres durante diez años. “Las mujeres se ponen mucha presión encima, y su compañero también puede, y así es como acabas fingiendo todo, lo que acaba haciéndose una bola de nieve más y más grande… y después, dos años más tarde, acabas diciendo que en realidad a ti no te gusta de ese modo”.

Renée explica que alcanzar el orgasmo es cuestión de práctica y de afinar la voz de tu cabeza que dice “estás tardando demasiado” o “nunca va a suceder”. Es un poco como la meditación, de verdad, y hacerlo solo es importante porque con un compañero, enseguida acaba tratándose de una cuestión de esfuerzo. “Yo empezaría con lubricante y los dedos primero, después un pequeño vibrador”, dice.

Al acabar le puedes decir a tu compañero que has estado fingiendo todo el rato; solo intenta solucionarlo por ti misma primero.

USA EL PORNO A TU FAVOR, SI ES QUE LO VAS A USAR

Así que sí: el porno puede ser el equivalente en masturbación de una comida para el microondas. Pero sólo porque a veces seamos un poco flojos, no significa que no prefiramos una cena en un restaurante elegante si alguien te lo propusiera. De la misma manera, el porno nos puede ayudar a valorar el sexo real, dice Louisa Knight, sumisa profesional y escort en Londres. “La expectativa de la frecuencia, la idea equivocada de que estás en tu máximo sexual o cerca, y la sensación de que tu cuerpo debería tener cierto aspecto… no creo que principalmente vengan del porno”, afirma Louisa. “Ves un rango de cuerpos en el porno que no se ve en los medios de comunicación femeninos”.

Hay porno de tantos tipos, dice, que casi siempre puedes encontrar lo que quieras. Así que eso debería arrojar luz sobre lo que nos perdemos, más que hacernos sentir que hacemos todo mal. “Es como el Pinterest de los trabajadores sexuales”, dice Louisa. “Si los clientes me llaman y no saben lo que quieren, les recomiendo que vean porno. “Encuentra lo que te prende y lo que no, y entonces vuelve”, les digo.

EL SEXO EN GRUPO Y LAS FIESTAS SEXUALES PUEDEN SER UNA BUENA IDEA

¿Estás aburrida de tu vida sexual a los 25? ¿Por qué no experimentar con el sexo en grupo? “Si vas a usar aplicaciones, podrías echarle un vistazo a FEELD, que antes se llamaba Thrinder”, dice Louisa, quien practica mucho sexo en grupo en el trabajo y en su vida personal. De hecho, estaba organizando una fiesta sexual de 20 personas en su apartamento la noche que la entrevisté. “¿Qué una fiesta sexual no es sólo diversión organizada?”, pregunto. “En algunos aspectos… pero todo el mundo cree el mito del encuentro sexual en grupo sin negociaciones, que no sucede tan de inmediato como la gente quiere. Muchas veces encuentras a alguien y pasas al sexo después de haberse comunicado un poco”.

Habiendo asistido a decenas de fiestas sexuales, Louisa explica que uno de los mayores beneficios de ver a otra gente practicar sexo es que “verás cogiendo a gente con diferentes cuerpos, identidades de género y sexualidades, lo que hace que relajes un poco tus complejos porque te das cuenta de que la gente tiene sexo de muchas maneras”. Puede que conozcas a parejas con otros modelos de relación (no monogámica, por ejemplo) y te hará pensar sobre qué te interesa a ti. “Además, desde luego, está el hecho de que cuando ves que otras personas desean a tu compañero, te recuerda por qué te atrae a ti. Si quieren, pueden ir juntos y practicar sexo mientras ven a otra gente”.

Si te preguntas por dónde empezar, pregúntale a Google, pero en Reino Unido, Killing Kittens es una apuesta bastante segura. Y acuérdate: si vas, no tienes por qué practicar sexo.

IR A LO SIMPLE ESTÁ BIEN, TAMBIÉN

Si la idea de ver a una muestra representativa de la sociedad practicando sexo en grupo no te acaba de convencer, no sufras. Dar vida a tu aburrida relación o a tu falta de relación puede ser muy simple (y barato). “Con cosas como el sexo duro, mucha gente se siente intimidada por la necesidad de accesorios u ‘objetos'”, dice Louisa. “En realidad, hay muchas maneras de practicar sexo duro, porque el BDSM consiste en la dinámica de poder. Puedes hacer cosas como jugar a pelearse, o crear reglas estúpidas que para indicar que el poder cambia de bando sin ser necesariamente un contrato de esclavo. Haz que un compañero sea sumiso y te obedezca, que te dé un masaje o, bueno, le quitas el celular”.

Sh! vende montones de juguetes sexuales para fetiches de todas las formas y tamaños, como tapones anales o dildos de dos extremos, pero para Renée, existe un producto básico que recomendaría a cualquiera, y es una botella de cinco euros de lubricante. “Si solo pudieras comprar una cosa de una sex shop en tu vida, entonces debería ser el lubricante”, dice con entusiasmo. “Existe la idea de que las mujeres deberían humedecerse por su cuenta, pero hay muchas razones que podrían hacer que la mujer esté un poco seca: puede ser deshidratación, medicación o pueden ser razones hormonales. El lubricante marca la diferencia. Es muy simple, pero me gustaría que más mujeres lo supieran”.

LA COMUNICACIÓN ES CLAVE

“Como cultura, estamos tan obsesionados con la idea de que el buen sexo pasa sigilosa e inmediatamente, y que pueden leer la mente del otro y saber instintivamente qué quieren”, dice Louisa. “Entonces pensamos que si no lo pueden hacer, es que no son sexualmente compatibles. Pero es que no es así como funciona”. Louisa da un ejemplo básico de la vez que conoció a una pareja a través de una aplicación online para tríos: empezaron todos a coger y pronto se hizo claro que ella buscaba un “trío atrevido y morboso” y que ellos solo querían a alguien para bañar fresas en chocolate y escuchar a Bruno Mars.” La moraleja es: una buena comunicación al principio puede exponer las expectativas de todos.

Renée está de acuerdo. Pone el ejemplo de una pareja que ha estado junta desde hace años y que siente que su vida sexual está disminuyendo. Ella les diría: “Vayan a una sex shop para mujeres local. Exploren juntos, ríanse. Quizá encuentres algo pequeño como una botella de lubricante o un anillo para el pene, es una manera de establecer la comunicación y de hablar de los deseos y cosas que nunca has probado. También puedes comprar una guía y encontrar una posición diferente. Cuando empiezas con alguien, cuentas con energías renovadas para la relación, y con el paso del tiempo la vida toma el control y muchas parejas se estancan. Tengan una cita nocturna para los dos… hablen”.

ACEPTA QUE NO HAY VAGINAS NORMALES

Ya sabes el viejo consejo: consigue un espejo de mano y mira fijamente a los ojos de la bestia. Suena a un tontería, pero de acuerdo con los expertos, sentirte cómoda con tu vagina te ayuda en el camino de la iluminación sexual (y a disfrutar que te den sexo oral). En relación a esto, Renée sugiere visitar la página “La gran muralla de la vagina”, un compendio de 400 páginas hechas con yeso por el artista Jamie McCartney.

“Tuvimos parte de la exposición en la tienda, y todas las mujeres que entraban y las veían decían, ‘¡no puedo creer que sean tan distintas!’, dice Renée. “Tenemos la idea de que las vaginas deberían tener el mismo aspecto, pero no. Cuando la ves, te das cuenta de que tus labios no son raros, solo son únicos”.

RECUERDA: SE SUPONE QUE EL SEXO ES DIVERTIDO, PERO NO ES UN PRERREQUISITO PARA LA DIVERSIÓN

En general, pues, dice Louisa, siempre deberíamos recordar en primer lugar por qué queremos practicar sexo. Ella compara el sexo de hoy en día con el ejercicio o comer sano, explicando que vivimos en una época en la que hay muchas opciones y mitos en torno a estos temas, además de tanta presión social para abordarlos, que rápidamente pueden pasar de ser algo que se supone que debe ser divertido a simplemente otro palo que usas para flagelarte. “Ni siquiera todo el mundo quiere practicar sexo”, señala. “Hay mucha gente que nunca practica sexo, y para ellos es perfecto. De verdad tenemos que dejar de pensar que hay una manera correcta y que el resto están mal”.

MG

FUENTE CONSULTADA: INFOBAE

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