Buenos Aires, 23/11/2017, edición Nº 1835

Teléfono para Eduardo Aliverti

“Nos duele recibir condolencias por Facebook, después de que (la noticia) salió en todos los medios”, aseguró la viuda del vigilador atropellado el domingo por Diego García Aliverti. Su padre, un reconocido periodista, dedicó un pasaje de un sintético mensaje que publicó en la red social para solidarizarse con los familiares de la víctima. (Ciudad de Buenos Aires) La viuda del vigilador que andaba en bicicleta por la autopista Panamericana...

“Nos duele recibir condolencias por Facebook, después de que (la noticia) salió en todos los medios”, aseguró la viuda del vigilador atropellado el domingo por Diego García Aliverti. Su padre, un reconocido periodista, dedicó un pasaje de un sintético mensaje que publicó en la red social para solidarizarse con los familiares de la víctima.

peugeto-504-aliverti-parabuenosaires

(Ciudad de Buenos Aires) La viuda del vigilador que andaba en bicicleta por la autopista Panamericana y el domingo murió atropellado por el periodista Pablo Daniel García, aseguró que le duele haber recibido condolencias por Facebook y pidió que los testigos no tengan miedo y declaren lo que saben.

En un comunicado difundido hoy por la asociación “Madres del Dolor” y presentado como la respuesta a la carta difundida ayer por el padre del imputado, el periodista Eduardo Aliverti, Catalina Ramírez, viuda del vigilador Reinaldo Rodas, escribió: “No porque seamos pobres no tenemos moral. Nosotros somos trabajadores y nos duele recibir más condolencias a través de Facebook, después que el hecho salió en todos los medios”.

“Todavía no caigo. A mi marido lo mataron el domingo a las 6 de la mañana y recién pudimos saber dónde estaba su cuerpo, a las 2 de la tarde”. “Después de pocas horas, su asesino, Pablo García, ya estaba en su casa tomando mate”. “La jueza que lo liberó no tiene corazón”.

“Pedimos a los testigos que se presenten y que no tengan miedo, porque vemos que algunos han cambiado sus declaraciones”.

“Usted, Sr. periodista, tiene a su hijo en su casa. Yo, ya no tengo más a mi marido. No tengo Facebook, ni computadora. Somos una familia humilde, pero con respeto y honestidad y eso les enseñamos a nuestros hijos”.

“Lástima que usted, no le haya enseñado estos valores a su hijo”, finaliza el texto.

 

Comentarios

Ingresa tu comentario