Buenos Aires, 20/09/2017, edición Nº 1771

Tecnología y salud: el auge de las apps médicas

Las aplicaciones de salud son una de las categorías que en el último año alcanzaron un mayor grado de favoritismo.

(CABA) Gracias a que ayudan a tomar conciencia sobre los malestares que acechan a nuestro organismo, las aplicaciones médicas son una de las categorías que en el último año alcanzaron un mayor grado de favoritismo. Se han relevado unas 100 mil de calidad y se prevé que este número crezca un 23% durante los próximos cinco años, según un estudio de The App Date. Dentro de este circuito saludable, comienza a sacar ventaja aquellas capaces de salvar vidas.

El concepto que persiguen estas apps es la inmediatez sanitaria. En caso de que alguien sufra un percance o ante una indisposición, se valen del GPS del móvil y la cartografía digital para revelar la posición exacta del accidentado o bien, ofrecer las coordenadas para llegar hasta un centro de atención.

Para que este tipo de software evolucione y se propague, se requiere la colaboración de hospitales, asociaciones civiles y organismos estatales que ofrezcan las garantías para una correcta implementación. Y si bien en muchos países la unión de estas tres fuerzas se convirtió en una alternativa para salvaguardar vidas, en la Argentina todavía no se disparó esta tendencia.

Pero en otros países sí. Una de las apps mejor posicionadas es Social Blood (http://socialblood.org), desarrollada por la Cruz Roja ecuatoriana para utilizar sólo en aquel territorio. Su función es identificar en tiempo real a potenciales dadores de sangre. Fue estrenada en febrero de 2015 y desde entonces, de acuerdo a sus creadores, ya salvó 77 vidas. A razón de una cada 28 horas.

Una vez instalado, el software crea una red interactiva que asocia en forma inmediata el número del dispositivo móvil, el tipo de sangre del donante y a su vez, le permite a la Cruz Roja de Ecuador, localizarlo en tiempo real por tipo de sangre y posición geográfica.

Cada vez que se dispara una emergencia, la aplicación cruza los datos y notifica a aquellas personas cuyos perfiles coincidan con los requeridos. En ese mismo instante, el donante recibe una notificación y al aceptarla, se le traza una ruta vía Google Maps que le indica el centro de donación más próximo.

A nivel mundial, una de las más populares son las llamadas “con botón de pánico”. La idea es que ante una eventualidad, el portador del aparato pulse sobre el ícono de esta app que está en su teléfono para que se active un mensaje de auxilio que se envía al número predeterminado. Y a través de la geolocalización, le hace llegar la posición exacta en donde se encuentra el afectado.

Una de las más populares es One Touch SOS que permite agregar a cualquier contacto del móvil para que reciba la alerta mediante un SMS. Siguiendo el mismo patrón pero pensando en aquellas personas que practican deportes extremos, Alpify se ocupa de enlazar el móvil con los equipos de emergencia de la zona. En la misma frecuencia opera Pulsepoint. El proyecto detrás de esta app está respaldado por 22 estados del territorio de los Estados Unidos. Vincula al paciente, a través de la posición que suministra su teléfono, con el centro de salud más próximo. En la ciudad de Cleveland fue descargada por 4 mil personas y las alertas fueron contestadas por más de 36 centros sanitarios.

Si se trata de estar preparado ante una situación de emergencia, SOS QR permite un acceso rápido al registro médico del enfermo, mediante un código QR, para que los expertos puedan contar con la información crítica sobre los problemas de salud y la medicación que utiliza. Algo más sofisticada y completa, pero bajo el mismo principio, opera ICEBlueButton.

En el país, lo más parecido es BK Salud Argentina una app que despliega en un mapa los hospitales, clínicas y centros asistenciales más próximos, de acuerdo a la posición en la que uno se encuentra, más las variables distancia y tiempo. Todas estás aplicaciones son gratuitas y están disponibles para equipos con sistema iOS y Android.

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Fuente: Clarín

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