El Teatro Moliere presenta “Gardel”

Divertido espectáculo que recuerda al zorzal criollo con una mirada de café concert

(CABA) Guillermo Fernández se encarga de personificar a un Gardel salido de la imaginación colectiva. Él es el Morocho del Abasto, aquel divertido muchacho, fiel a sus amigos, un poco pícaro, devoto de su primera novia y siempre dispuesto a la noche y a la farra. Falta verlo en blanco y negro, luminoso como un fotograma de nitrato de plata.

Y cuando Guillermo canta, la ilusión es casi perfecta: su voz, que está en el pináculo de su poder, vibra redonda, encantadora, y evoca a aquella otra, presente siempre en nuestro acervo cultural.

“Gardel” es la repasada a vuelo de pájaro por la vida de nuestro cantor nacional, deteniéndose en cuadros significativos que van torciendo el curso de su destino. Nuestro anfitrión es Tito Lusiardo, personificado con mucha destreza por Luis Longhi, que además de ser uno de los autores de la obra, junto a Fernández y a Federico Mizrahi, también compone a un italiano sentencioso y a un presentador de teatro de variedades, entre otros hallazgos.

También se luce Roberto Peloni, con su voz maravillosa, encarnando a Razzano, Lepera y todas las criaturas escénicas que le propongan.

Las mujeres de la obra la rompen: tanto Alicia Vignola como Anita Rodríguez tienen voces impresionantes y conmovedoras, que manejan a voluntad y combinan con dinámicas representaciones de la madre de Gardel, su novia, la condesa y hasta el pequeño Astor Piazzolla.

Hay temas versionados y canciones nuevas, compuestas y arregladas por Mizrahi, director musical de la obra, que también se encarga del piano que suena en escena.

La dirección general es de Ignacio González Cano. Logró que “Gardel” sea un musical profundamente divertido, sin dejarle espacio al spleen tan porteño que nos gana muchas veces. Acá el zorzal está vivo. Fernández y compañía se ocupan en mantener fresca y radiante su sonrisa.

Para comprar entradas, hacé click acá. NT