Teatro en Buenos Aires

Teatro en Buenos Aires

(CABA) La Ciudad de Buenos Aires es uno de los mejores lugares en el mundo para ir al teatro y capital cultural de latinoamerica. A continuación, dos recomendaciones de ParaBuenosAires.

Panic Attack

Cuando se piensa en un amor simple, muchos quedan afuera, sienten que en esta materia, ser fácil e interesante es un oxímoron. Entonces lo complejo viene con tortura. La obra se presenta en el Espacio Kairós, en El Salvador 4530, a las 20.30.

Desde hace algunos años, el dúo de trabajo compuesto por el escritor, devenido en guionista y dramaturgo Alejandro Turner y la puestista Gabriela Bianco ha producido aciertos de gran calidad, como fue su primera obra en conjunto La ausencia de todas las cosas, un recordado trabajo de corte puramente existencialista, con cuestionamientos en diversos campos de la ética humana, con un excelente recibimiento en la platea del Cubo en el 2007.

O la presencia por muy pocas funciones de aquel Villarica, unipersonal de Evelia Romano, también con texto y puesta de ambos.

La reconocida pluma del guionista de Psiconautas, quien fuera creador de contenidos de Cuatro Cabezas, pudo apreciarse en productos como CQC, Algo Habrán Hecho, Así estamos o El GEN argentino. En esta oportunidad, el autor retoma el tema de la psiquis humana y sus vericuetos más extraños. Una paciente intenta mejorar, pero su espacio de terapia se ve bombardeado por un romántico encuentro con dos personajes que provienen de un mismo sujeto, su terapeuta. Desde este trío compuesto por dos personas se abre juego a exponer un sinfín de situaciones límite que solo ocurren en medio de la mente de una persona.

Esta propuesta, en un exquisito tono de comedia, deja entrever mensajes de actualidad en modo reflexivo, nos muestra los riesgos de vivir en una sociedad con las características de la que hemos construido, se pueden reconocer síntomas de enfermedades que a diario encontramos en nuestro entorno.

Gabriela Bianco posee una vasta trayectoria en el medio, con maestros que van desde Juan Carlos Gené a Eugenio Barba, ha sido invitada a participar del colectivo Odin Teatret de Dinamarca en dos oportunidades, su calidad creativa se ve entrelazada por su actividad paralela, en la que trabaja con lengua de señas con personas diferentes y es asombroso el salto cuantitativo en el que su puesta se ve enriquecida a la hora de reconocer una claridad en el mensaje emitido desde la escena.

Se apoya en el diseño de arte y escenografía de Gastón Joubert, trabajo que se ve enriquecido por la puesta de luces de Ricardo Sica, formando en conjunto un sólido dispositivo escénico que transitan las excelentes actuaciones de Laura Ledesma, Mario Petrosini, Mariano Miquelarena y Romina Santoni.

Cuando el Bosque se nos venga encima

1611

Esta versión de Pato salvaje, del gigante de la dramaturgia Henrik Ibsen, se transforma en una cita ineludible para redescubrir un clásico de todos los tiempos. La obra se presenta en Teatro Border, ubicado en Godoy Cruz 1838, a las 21.

El genial dramaturgo noruego, logró que durante la segunda parte del siglo XIX, su obra cambie el carácter del teatro europeo y convertirla del divertimento a que había sido reducido, en lo que fuera para los griegos: un instrumento para examinar el alma. Ibsen ha explorado profundamente en los deseos y frustraciones humanas. Para proponer una reflexión en cada entrega de su obra, su crudeza y habilidad para mostrarnos este camino, ha proporcionado un preciado tesoro a la dramaturgia global de todos los tiempos.

Roberto Peloni realiza esta puesta con asombrosa precisión, su sagaz intelecto desmiembra Pato Salvaje y extrae el nodo del conflicto para exhibirlo y repensar el mensaje de la obra en nuestros días, tomando decisiones en el orden de lo semiótico, que favorecen el entendimiento de lo que para él es lo significativo y reflexiona: hasta qué punto la verdad es necesaria o cuánto de bondad produce lo justo.

Para esto, compone un espacio en el orden de lo simbólico, despojado absolutamente de naturalidad, con una presente puesta de luces de David Seldes, proporcionando un sinfín de ámbitos para que la obra se desarrolle en la imaginación del espectador. Suma densidad a escenas con música original de Ana Victoria De Vincentis

Peloni se ubica desde el rol del pobre y vapuleado Hjalmar Ekdal mientras un magnífico trabajo de Enrique Cragnolini despliega la perversidad del tan odiado Werle padre, conformando de esta manera los poseedores de almas opuestas, destinador y oponente. Es de destacar el facetado trabajo de Facundo Rubiño en su composición de Gregorio Werle, representando al gran bastión de la rectitud a cualquier precio, quien desata el conflicto, punto de transformación de la obra y de reflexión del espectador. Gustavo Masó compone a Relling, un adorable defensor de la fantasía en la que viven los Ekdal, cuidando al teniente interpretado por Jorge Almada y dándole un valioso significado a la vida de Hjalmar. La belleza de la dúctil actriz y bailarina Tania Marioni, aporta una potente presencia de la feminidad de la época, en conexión directa a la actual mujer que aún sigue soportando apremios de sostén independiente en nuestra sociedad, quien al igual que Nora, en Casa de muñecas, queda a la deriva si no posee un hombre que la sostenga. Ayelén Barreriro y Juana Soldera encarnan alternadamente la niña a proteger, es realmente loable la dirección de actores que se ha realizado sobre cada personaje y en especial sobre este rol en particular.

S.C.