Buenos Aires, 18/12/2017, edición Nº 1860

Sin retenciones al trigo, el pan aumentaría un 30 por ciento

Es porque el valor de estos productos se dolarizaría en el mercado interno. El responsable del proyecto fue el diputado Oscar Cachi junto a Eduardo Buzzi (FAA). (CABA) La eliminación de las retenciones a las exportaciones de trigo podría derivar en aumentos de entre el 30 y el 40% en el pan y otros derivados del cereal y de las harinas a las que sirve como insumo básico, según analizaron...

Es porque el valor de estos productos se dolarizaría en el mercado interno. El responsable del proyecto fue el diputado Oscar Cachi junto a Eduardo Buzzi (FAA).

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(CABA) La eliminación de las retenciones a las exportaciones de trigo podría derivar en aumentos de entre el 30 y el 40% en el pan y otros derivados del cereal y de las harinas a las que sirve como insumo básico, según analizaron ayer el titular de la Confederación General Económica, Ider Peretti, y el economista Martín Barletta, en diálogo con Tiempo Argentino.

Las posiciones de los consultados vinieron a cuento de la polémica que generó el proyecto de ley del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, con apoyo de la Mesa de Enlace, para la eliminación de los derechos de exportación.

Peretti fustigó la iniciativa del ruralismo y de sectores políticos de la oposición al gobierno nacional cuando apuntó las consecuencias de la eliminación de retenciones en los precios minoristas locales: “Todos los panificados subirían entre un 30 y un 40%”, alertó.

La posición de Peretti sintonizó con las consideraciones de Barletta, quien tomó como referencia las medialunas típicas del desayuno argentino y proyectó una suba del 30% en la unidad como resultado de una posible eliminación de los derechos de exportación del trigo en orden con la propuesta de Massa y Buzzi.

En la charla con este diaro, Barletta hizo hincapié en los posibles efectos de una lógica de libre mercado en la industria de los panificados, y tomó como ejemplo a las populares medialunas, cuyo precio al público ronda hoy los 40 pesos.

“Como una docena de medialunas pesa 350 gramos, un kilo (35 medialunas) cuesta 116 pesos”, razonó el economista. El kilo de trigo, descontada la retención del 23%, vale $ 1,20, mientras que sin la retención cuesta $1,55.

“Por simple regla de tres el precio del kilo de medialunas sería de $ 150, lo que consiste en un aumento del 30 por ciento”. Así, según los cálculos de Barletta, la docena de facturas, que hoy cuesta $ 40, pasaría a costar cincuenta y dos pesos.

Pero más allá de tradicional tentempié de las mañanas, el pan sufriría un incremento cuyo impacto en la mesa familiar no admite discusión. De acuerdo al especialista consultado, como normalmente el precio relativo del kilo de pan respecto a las medialunas es de 2 a 1, “el actual precio del pan de 20 pesos promedio el kilo pasaría a costarle al consumidor 26 pesos“.

Si bien Ider Peretti proyectó que el aumento sería de “entre el 30 y el 40%”, el dirigente de la CGE hizo fuerte hincapié en la vigencia de un sistema de devoluciones instrumentado por el gobierno para reintegrar a los productores de trigo lo que se perciba en concepto de retenciones a las exportaciones. Con ese sistema vigente, consideró Peretti, “los productores no tienen retenciones”.

“Esto la presidenta lo resolvió hace muchos meses –expresó el hombre de la CGE–. En febrero se cierran las solicitudes y después empieza el proceso de reintegros en el que a más trigo, mayor devolución”, aseguró en charla con este medio. Así, la presentación de Massa y la Mesa de Enlace “es una proposición absurda” que se explica únicamente en el marco de la lucha por un modelo de comercio de las comodities en que, una vez más, vuelve a ponerse de relieve el debate por un Estado más o menos presente.

Los defensores de la intervención estatal apuntan que las retenciones tienen el objeto de evitar lo que otros economistas consultados para esta nota definieron como “una dolarización” de los precios minoristas locales.

En rigor, de acuerdo con esas argumentaciones, sin retenciones, los precios de los cereales serían los altos precios del comercio internacional. Si se toman como referencia esos precios, la diferencia de monto sería trasladada a la formación de los precios internos, que pasarían a tener una referencia internacional.

Los precios atados a los costos, para Barletta y Peretti subirían un 40%, pero otros analistas del mercado local aventuraron cifras mucho más graves y potencialmente más dañinas para el poder adquisitivo de los argentinos. Y por añadidura, al círculo de la industria y el comercio nacionales.

El titular de la Federación de Cámaras y Comercio de la Argentina (Fedecámaras), Rubén Manusovich, consideró que la propuesta “lleva inevitablemente al aumento generalizados de todos los productos de la canasta alimentaria, entre otros, del pan que llegaría a $ 100 el kilo y la carne a doscientos”.

Así, la idea del Frente Renovador y sus aliados ruralistas provocaría, según Manusovich, una “inmediata caída del poder de compra y consumo” de la población y una “caída generalizada de la actividad económica”, lo que derivaría en el freno de la producción industrial.

El oscuro panorama que plantea el empresario, incluye despidos y la liquidación del mercado interno “por lo que aceleradamente regresaremos al modelo agroexportador y los déficit gemelos fiscal y comercial nos llevarán rápidamente al endeudamiento externo”, agregó.

Por oposición, Manusovich defendió las retenciones para “desacoplar los precios internacionales y permitir que la población tenga acceso a los productos de la canasta alimentaria”. Los derechos de exportación, agregó, “no tienen un fin recaudatorio, salvo maniobras especulativas de los grandes acopiadores junto a la posición dominante de los principales fabricantes y las exportadoras que retienen la liquidación de divisas”.

Además de Massa y la Mesa de Enlace, la quita de las retenciones al trigo también es impulsada por otros sectores de la burguesía rural. Un estudio sobre el precio del pan presentado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) en diciembre último propuso los mismo ejes de reclamo.

El trabajo, que reconoció que el trigo representaba diez años atrás el 26% de la superficie cultivada y en 2013 el 9%, acusa un aumento que desencadenó incrementos las harinas y panificados.

No obstante propone la eliminación “inmediata de las retenciones y los ROE” además de una promoción a las inversiones y a las exportaciones como vía para solucionar la falta de trigo con una impacto en la recaudación fiscal de “2100 millones de pesos”.

El aumento del precio del trigo “sería absorbido por la mayor utilidad actual de la cadena y no se trasladaría a precio”. Así, el precio sin retenciones ni ROE debería ser $ 17,27, es decir, menor al precio actual”.

El debate por las retenciones hace juego con la discusión sobre la distribución de la renta. Las mesas en las que el gobierno y los comercios minoristas sobre los precios “cuidados” expresaron el peso específico de los eslabones productivos en la formación de los números que afronta el consumidor en la góndola y su capacidad para captar mayores volúmenes de ingreso. Así planteado, el debate se afirma como uno de los que pisarán fuerte en el curso de la semana.

Fuente consultada: Infonews

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